Fui una estudiante sobresaliente; no por el reconocimiento, sino por verdadera convicción. Cuando hago algo, lo hago bien, o mejor me olvido de hacerlo; es mi personalidad. Soy ordenada, limpia y me gusta sentir que tengo el control de mi vida.
Mi vida, se ha encargado de enseñarme abrupta y sutilmente, que el control no me corresponde. Cuando tenia 10 años, en algún lugar leí o escuché que todos los seres humanos veníamos a la Tierra con una misión. No saber cual era la mía, me preocupó sobre manera por algún tiempo, hasta que olvidé lo que había leído.
El 10 de Septiembre de 2007, descubrí mi misión. Mi misión, es ser mamá. Educar, heredar tradiciones, reforzar raíces y aportar a este mundo, algo positivo desde mi trinchera.
Me encanta leer, las historias de gente real son mis favoritas. Me une algo especial con la playa y el mar, son un refugio incondicional. Las plantas me hacen feliz.
Conocí al hombre de mi vida a temprana edad, y este año, celebramos 11 juntos. No somos la pareja perfecta, simplemente hemos aprendido a remar juntos y eso nos mantiene a flote. Todavía siento mariposas en el estomago casi cada noche cuando regresa del trabajo.
Soy la segunda de tres hermanos, ser el hermano del medio, es el trabajo más difícil. No cualquiera podría soportarlo.
Provengo de una loca y disfuncional familia. Y estoy convencida, que todas las familias son locas y disfuncionales. Crecí entre nieves de garrafa, la humedad del Pacifico y los Carnavales. Valoro la amistad profundamente y la cultivo constantemente.
Vivo con intensidad, andando mi camino y siguiendo el arcoiris. Lo haré hasta que encuentre el tesoro al final de éste, y cuando lo haga, será probablemente porque ya es hora de marcharme.
Cuido mi karma. Reciclo. Contamino lo menos posible. Digo una oración todas las noches. La lluvia me hace feliz. Cometo errores constantemente, y escribo lo que aprendo de ellos. Mi fe es infinita.
Las celebraciones son mi plato fuerte. El día a día, es mi postre. A veces dulce y a veces amargo. He aprendido a hacer limonada con los limones que tengo a la mano, sin importar sus condiciones. Me gusta bailar, pero lo hago poco actualmente.
Escribir me complementa. Es mi escape. Y por eso existe este espacio. Sueño con un día, poder entregarlo a mi hijo y que éste pueda revivir su historia a través de mis letras.
Dulce es mi nombre, y este es mi blog. Te comparto mi historia, la escribo todos los días.