miércoles, 30 de julio de 2014

Eurotrip 2014: El mágico Paris nos recibe.



Nuestro avión tocó tierra. Nuestro reloj biológico estaba perdido entre el día y la noche, pero el reloj de Paris marcaba alrededor de las 9 de la mañana. Recogimos nuestro equipaje y después de averiguar nuestra ruta hacia el hotel, nos subimos al tren. 



La sonrisa curiosa de Nico ya se dejaba asomar. Pegado a su ventana, viendo pasar casas y edificios con una arquitectura diferente. Un cielo que podrá ser el mismo en todos lados pero que para nosotros, marcaba un azul diferente al de casa. El cielo de Paris, el clima de Paris, el olor de Paris. 




Finalmente llegamos al hotel después de tomar una o dos rutas más de metro de las necesarias y desempolvando el francés, recibimos instrucciones y las llaves a nuestra habitación. Descansamos por unos minutos y después, empezamos a caminar rumbo a la torre Eiffel. 



Desde lejos la veíamos, Nico brincaba en uno y dos pies hacia ella. Señalando un puente, un diminuto carrito europeo o cualquier cosa que veía a su paso. Las calles ya nos recordaban a Luis y a mí lo que hace algunos años eran cosa de todos los días. El estilo propio europeo en cada rincón y en cada esquina, y Paris nos recibía con un cielo nublado y olor a tierra mojada. Ése que por acá extrañamos tanto y celebramos cada que tenemos. 




Finalmente llegamos, Nico se topó con la torre Eiffel de frente y a todo color y la primera foto histórica de nuestro viaje se hacía posible. 




Nota: Este es el segundo de una serie de posts que cubrirá los relatos de nuestras vacaciones en Europa. Mezcla imágenes de Nikon D3000, GoPro camera y iPhone. Estos posts estarán mezclados con los de nuestra rutina normal, ya de regreso en casa.

martes, 29 de julio de 2014

Pizza Night



Solía ser una de nuestras tradiciones cuando Nico era más pequeñito. Todos los viernes, íbamos a nuestro lugar de pizzas favorito. Después, entre la falta de tiempo, el exceso de celulitis y las ganas de sushi, los viernes de pizza se convirtieron en viernes de sushi. Los últimos meses, los viernes de sushi se convirtieron en viernes de no quiero saber de nada y vámonos a dormir.

El viernes pasado retomamos un poco algo de los viejos tiempos. Inspirados en la receta de mi amiga Carola, que nos dio la bienvenida en el DF con pizzas caseras, decidimos incursionar en el maravilloso acto de cocinar. Con un poco de miedo, incertidumbre y ansiedad, di un paso dentro de mi cocina y prendí el horno. (Estoy bromeando, mi aberración por la cocina no es tal. Más o menos. No fue mi primera vez prendiendo el horno. Eso cuenta.) 



Sinatra sonaba en las bocinas, el aire acondicionado nos protegía del infierno exterior, y en familia logramos uno de esos momentos perfectos en los que la armonía se une con nuestra clara imperfección y entonces, nuestro primer viernes de pizza casera se concretó. 




Una ensalada caprese, un buen vino tinto y pizza al gusto fueron el cierre a una semana intensa. Esperamos poder hacer de esto una nueva tradición a la que podamos recurrir de vez en cuando. 





lunes, 28 de julio de 2014

Eurotrip 2014: El inicio de un viaje inolvidable



La planeación de este viaje empezó hace varios años. Luis y yo queríamos hacerlo para nuestro quinto aniversario de bodas. Sonaba bien. Número redondo y bueno, 5 años de aguantarnos en sagrado matrimonio merecía una recompensa. Pero la vida no siempre tiene planes que coinciden con los nuestros. Eso lo sabemos de sobra. Y entonces, no fue hasta este año que los astros se alinearon y vimos factible en todos los aspectos el poder hacer este sueño de tantos años una realidad.

La idea original fue modificada. El plan “luna de miel” quedó totalmente opacado ante la posibilidad de hacer esto un viaje de familia; así que meses atrás empecé a armar todo el viaje, poco a poco y ajustando presupuestos. La decisión estaba tomada: este verano, brincábamos el charco los tres juntos.

No hay fecha que no se llegue ni plazo que no se cumpla, de acuerdo a mi madre y al conocimiento popular. Así que un buen viernes, el último de Junio, nos colgamos nuestras backpacks a la espalda y le dijimos adiós a nuestro paraíso personal durante dos semanas. Francia e Italia nos esperaban. 



Incrédulos de que estuviera sucediendo, llegamos al aeropuerto. Cansados por el siempre presente drama pre-vacaciones que nos impacta a todos. Pendientes de la oficina, pendientes de la casa, pendientes del viaje, pendientes de los pendientes, pendientes de los pendientes de los pendientes. Hicimos el check-in, buscamos asientos en la sala de espera y entonces empecé a relajarme. Nada podía detener la aventura ya. Estábamos listos, emocionados, ansiosos y felices de poder empezar unas merecidas vacaciones. 



Nuestra primera escala fue en la Ciudad de México. Una noche en la gran ciudad que pasamos en casa y bien apapachados. Pizzas caseras y conversaciones hasta pasada la media noche fueron el marco de nuestro primer día fuera de nuestro nido. Mi querida amiga y su esposo nos hicieron sentir lo que realmente somos: familia. 



Son estos pequeños momentos de perfección lo que hacen que todo valga la pena. Es verdad, cada una buscó su camino y lo encontró. Lamentablemente, la distancia se interpone entre nosotros, pero la realidad es, que siempre encontramos maneras de volver a estar cerca. No importa que sea tan sólo por unas horas. Con esas basta para recordar lo que somos y nunca dejaremos de ser. Amigas por siempre. 



Nos despedimos el sábado temprano en el aeropuerto con un fuerte abrazo y entonces tomamos nuestro primer vuelo para llegar a nuestro destino: París. 



Tres horas de espera en el aeropuerto de Miami se fueron como nada y de pronto ya estábamos arriba del avión. Nos acomodamos en nuestros asientos. Nico maravillado con la sola idea de pasar una noche dentro de un avión. Bautizando nuestra cena como “cena voladora” y poniéndose cómo para una larga travesía, que al final, para Luis y para mí después de tantos años de desearlo en realidad se hacía corta. Sólo 11 horas nos separaba de la Ciudad de la Luz…




Nota: Este es el primero de una serie de posts que cubrirá los relatos de nuestras vacaciones en Europa. Mezcla imágenes de Nikon D3000, GoPro camera y iPhone. Estos posts estarán mezclados con los de nuestra rutina normal, ya de regreso en casa.