Marzo está aquí! Sin duda alguna, mi mes favorito del año... Y no porque sea el mes en que yo haya nacido... Marzo es bello por si mismo y por lo que representa. Qué representa? Para mi, obviamente, la primavera. Las flores, los colores, el buen clima, la reanudación de picnics en el parque, el primer viaje del año... you name it.
Es en mi opinión, el mejor mes del año. Y aun así, recuerdo cuando viví en Francia, Marzo fue diferente. Era la primera vez que estaba lejos de mi familia, que pasaba un cumpleaños alejada de mis amigos y de Luis. En Lyon, era Marzo y la nieve seguía derritiéndose, y se empezaban a ver florecitas en algunos lugares pero no era la primavera a la que yo estaba acostumbrada.
Estaba sentada en una clase, con el resto de mis compañeros del extranjero. Y uno de ellos, de nombre Risto y de procedencia finlandesa, me preguntó si me pasaba algo. Yo contesté que no, pues en realidad, todo estaba bien; aunque dentro de mi había cierta tristeza y melancolía. Él no insistió mucho, pero me preguntó: "Do you wish you could be somewhere else?" - Y yo respondí - "I'm having a blast with you guys... but yeah... just for today, I wish I could be home"-. Acto seguido, tomó una pluma y sobre mi cuaderno (que todavia conservo) escribió "Bloom where you're planted". Lo leí y volteé a verlo. Él sonrió y dijo: "Come on, pretty girl, let's grab something to eat. Class is over".
Risto se convirtió en un buen amigo, con el que desafortunadamente después del intercambio, perdí todo contacto. Pero ese día, me regaló algo para toda la vida, y siempre lo recordaré por eso.

Desde entonces, mi vida ha tenido muchos cambios. Algunos que he tomado desde el principio con alegría, otros no tanto. Pero trato siempre de recordar esta frase: Bloom where you're planted.
(El letrero de bienvenida a nuestro jardin de atras en la casa)
Porque de eso se trata la vida... de florecer donde sea que el destino nos haya llevado. De aportar nuestros colores a la gente que esta a nuestro alrededor, y hacer de este lugar un mundo mejor, inyectándole energía positiva a nuestra vida.
Pues no importa en que remoto lugar del mundo nos encontremos; ahí es donde nos toca hacer la diferencia. Ahí es donde nos toca enraizar, por un tiempo determinado, y aferrarnos a esa tierra para florecer hasta que la vida decida llevar nuestras semillas a otros terrenos.

Es fácil sentirse triste o descontento por no estar en el lugar o en el momento que quisiéramos. Pero he comprobado, que es mas fácil abrir nuestros brazos como pétalos y dejar que el sol nos llene de energía con sus rayos para así florecer fuertes y coloridos; y demostrarle a la vida, que no se equivocó con nosotros. Que sabemos ser nuestra mejor versión, en cualquier lugar.
Querido Nico,
Tu has florecido donde fuiste plantado desde el momento de nacer, tal vez desde antes. Pues pienso que así venimos programados cuando bajamos a este mundo... es nuestro deber conservar ese código vigente, y sin importar las circunstancias, mantener siempre nuestros mejores colores a la vista.
Dejar huella, aportar algo positivo a los demás y al momento de ser replantado, tomarte tu tiempo para enraizar de nuevo, y una vez estabilizado florecer de nueva cuenta.

(Días después de la lección que me dio Risto, Lyon floreció, y yo también.)