Estamos en casa. Y éste es nuestro lugar favorito. Pero Laguadajara? Dio buena pelea... We had FUN.
El viernes fue un día largo. Y después de varias horas difíciles, entre aeropuertos, visitas médicas y tráfico; finalizamos con una deliciosa cena argentina, y aventamos los tennis para caer rendidos en el hotel.
Creo que nunca había visto a Nico tan decaído, tan triste, tan "no él". Pero los benditos medicamentos hicieron su efecto, y con la tranquilidad de saber que sus bronquios y sus pulmones estaban bien y que solo nos enfrentábamos a una fuerte infección de garganta que se coló hasta el oído; el sábado, estábamos listos para la aventura.
Nuestra primera parada, unos deliciosos tacos de barbacoa. "Los volteados", que me saboreé por semanas.
Después, el Parque Metropolitano. "Mami, tu todavía sabes subirte a las resbaladillas?"- Por primera vez, me hizo sentirme vieja.
Pero le demostré que esta mami, está más joven que nunca.
Obvio, no tanto como tutia Iris. Que además de todo, and I quote: "Es taaaaaaaaaaaan bonita".
El hit del fin de semana? La bicicleta doble del parque.
Debo decir, que pedalearla no es tan fácil como se ve.
Pero ya sabes, somos unos atléticos.
Está bien, está bien, tal vez no tanto...
Pero de que nos reímos y divertimos como niños, no quedó duda.
Momentos como este abundaron.
Ambos satisficimos antojos.
Y comimos desde carnes en su jugo, hasta Cuchupetas. Y adivinen quién cayó de sorpresa el sábado por la noche?
Es correcto. El abuelo... el que "comió muchas papas y por eso tiene una panza gigaaaaaaante".
Amo a mi mami, y las tres semanas que faltan para volver a verlas, serán muy largas.
Y no solo para mi...
Creo que estar con Bibi, por tres días, fue la mejor medicina.
Aprovechamos las buenas herramientas de diversión que ofrecen las grandes ciudades. Como el paseo en tren por todo el mall.
Y por supuesto, compras en una verdadera jugueteria.
Nuestros anfitriones nos trataron como lo esperábamos. Y muy pronto será nuestro turno de regresarles las atenciones.
Será una Feliz Navidad sin duda alguna. Pero mientras, tendremos una semana ocupada, divertida y llena de celebraciones. Tutio 'Alo' ya está en tierras sudcalifornianas (disfrutando de Balandra, para ser exactos. Y no es que yo MUERA de la envidia. En absoluto.), y este jueves llegará para celebrar Thanksgiving con nosotros y el resto de la familia.
Todo a vuelto a su lugar. Las maletas están desempacadas, la ropa sucia en el cesto y mis 7 pares de zapatos nuevos esperando por un milagro para caber en mi closet (en mi defensa, puedo decir que hacia 5 años que no me compraba zapatos, y ADEMÁS, no me compré NADA de ropa). Mañana volveremos a ajustarnos a la rutina.
Mientras, vuelvo a repasar las fotos y sonrío nuevamente. Mis bebés juntos... PRICELESS.
Y ahora esperamos ansiosos que papi regrese de la oficina. Lo extrañamos mucho. Pero sin duda alguna, valió la pena. Nos divertimos. Bastante.

