lunes, 21 de noviembre de 2011

Laguadajara

Estamos en casa. Y éste es nuestro lugar favorito. Pero Laguadajara? Dio buena pelea... We had FUN.



El viernes fue un día largo. Y después de varias horas difíciles, entre aeropuertos, visitas médicas y tráfico; finalizamos con una deliciosa cena argentina, y aventamos los tennis para caer rendidos en el hotel.


Creo que nunca había visto a Nico tan decaído, tan triste, tan "no él". Pero los benditos medicamentos hicieron su efecto, y con la tranquilidad de saber que sus bronquios y sus pulmones estaban bien y que solo nos enfrentábamos a una fuerte infección de garganta que se coló hasta el oído; el sábado, estábamos listos para la aventura.



Nuestra primera parada, unos deliciosos tacos de barbacoa. "Los volteados", que me saboreé por semanas.



Después, el Parque Metropolitano. "Mami, tu todavía sabes subirte a las resbaladillas?"- Por primera vez, me hizo sentirme vieja.



Pero le demostré que esta mami, está más joven que nunca.


Obvio, no tanto como tutia Iris. Que además de todo, and I quote: "Es taaaaaaaaaaaan bonita".



El hit del fin de semana? La bicicleta doble del parque.



Debo decir, que pedalearla no es tan fácil como se ve.




Pero ya sabes, somos unos atléticos.



Está bien, está bien, tal vez no tanto...


Pero de que nos reímos y divertimos como niños, no quedó duda.



Momentos como este abundaron.



Ambos satisficimos antojos.



Y comimos desde carnes en su jugo, hasta Cuchupetas. Y adivinen quién cayó de sorpresa el sábado por la noche?



Es correcto. El abuelo... el que "comió muchas papas y por eso tiene una panza gigaaaaaaante".


Amo a mi mami, y las tres semanas que faltan para volver a verlas, serán muy largas.




Y no solo para mi...



Creo que estar con Bibi, por tres días, fue la mejor medicina.



Aprovechamos las buenas herramientas de diversión que ofrecen las grandes ciudades. Como el paseo en tren por todo el mall.



Y por supuesto, compras en una verdadera jugueteria.



Nuestros anfitriones nos trataron como lo esperábamos. Y muy pronto será nuestro turno de regresarles las atenciones.


Será una Feliz Navidad sin duda alguna. Pero mientras, tendremos una semana ocupada, divertida y llena de celebraciones. Tutio 'Alo' ya está en tierras sudcalifornianas (disfrutando de Balandra, para ser exactos. Y no es que yo MUERA de la envidia. En absoluto.), y este jueves llegará para celebrar Thanksgiving con nosotros y el resto de la familia.


Todo a vuelto a su lugar. Las maletas están desempacadas, la ropa sucia en el cesto y mis 7 pares de zapatos nuevos esperando por un milagro para caber en mi closet (en mi defensa, puedo decir que hacia 5 años que no me compraba zapatos, y ADEMÁS, no me compré NADA de ropa). Mañana volveremos a ajustarnos a la rutina.


Mientras, vuelvo a repasar las fotos y sonrío nuevamente. Mis bebés juntos... PRICELESS.



Y ahora esperamos ansiosos que papi regrese de la oficina. Lo extrañamos mucho. Pero sin duda alguna, valió la pena. Nos divertimos. Bastante.




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viernes, 18 de noviembre de 2011

Antes de viajar

Querido Nico,


Seguramente, esta será una de las historias que te contaré cuando tengas unos 7 u 8 años:


Justo dos días antes de nuestro esperado viaje en un puente de Noviembre, recaíste en tu mas reciente gripa. La noche previa a subirnos al avión, mami no durmió limpiando vómitos, metiéndote a bañar para bajar tu temperatura y acariciando tu cabecita para hacerte sentir mejor.


Aun así, no me dejaste morir sola. Y con ojitos irritados y mas de 38 grados de calentura, sonreíste cada que mencionabas: "Ya casi nos vamos a laguadajara". Todavía con la maleta a medio termina e indecisa sobre viajar o no, te levantaste de la cama y guardaste a cojín y Timón en la maleta. Volteando a verme como diciendo "No vamos a cancelar este viaje como la última vez..." .


Espero en Dios que las medicinas te hagan efecto pronto. Que tengamos un buen vuelo y que el fin de semana sea tan divertido como lo planeamos. Eres un pequeño encantador, mi solecito. Afortunadamente para nosotros, al llegar te pondré en manos de un gran pediatra. Es hora de que conozcas al famoso Tío Miguel.


Laguadajara, enfermos y desvelados, pero aquí te vamos!

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Primeras compras

Acabo de dar click en "place order" en mi maravillosa cuenta de Amazon (I HEART AMAZON). Esta es la que podríamos llamar la compra cibernética fuerte de esta Navidad. En unos cuantos días, llegaran empacaditos del país vecino los regalos que Nico verá bajo nuestro árbol este año.




No estamos en la abundancia de aquellos años mosos del 2007 y 2008; los regalos serán mucho menos ostentosos, eso es seguro. Pero las compras pre-navideñas siempre me hacen feliz. Pues son el inicio de mi época favorita del año.



Este fin de semana largo, tenemos un viajecito programado. Y me ilusiona mucho. Cambio de aires, abrazar a seres queridos, degustar maravillas culinarias... y por qué no? Uno que otro gol a la tarjeta de crédito.



Ideas creativas andan rodando mi cabeza para sorprender a los queremos con detalles hechos por nosotros mismos esta Navidad. Regale afecto, dicen por ahí. Así que transformaremos el afecto en creaciones sencillas que puedan envolverse y ponerse bajo nuestro árbol.

lunes, 14 de noviembre de 2011

La imagen que lo dice todo



Brevisimo resumen de los highlights de nuestro fin de semana:


- POR FIN me compré un iPod nuevo. Recordemos que el mio muere y revive constantemente; y también recordemos que dije que para esta Navidad, me auto-regalaría uno. Con lo que no contaba es que Nico se apoderaría de él; ahora dice que es NUESTRO iPod. Y ni siquiera me deja usarlo. Sus deditos vuelan en la pantallita.


- Las lecciones en bicicleta no han sido lo que pudiéramos llamar un rotundo éxito; pero seguimos en el intento.



- Anoche nos cayó una buena lluvia. Por ahí de la 1 de la mañana, con viento y todo. No llovió así en todo el verano, pero esta agua vino a lavar bien el pueblo. Ahora si, empezaremos el invierno bien limpiecitos. El clima está delicioso.


- Este fin de semana sacamos del baúl la ropa de invierno de Nico. Hoy se fue muy contento de chaleco a la escuela. No se había puesto un pantalón creo que desde Mayo, este fin volvieron a su vida. Aunque todavía con chanclitas.



- Ya empezamos a dibujar arbolitos de Navidad, renos y monos de nieve por todos lados. Los fantasmitas poco a poco se han ido despidiendo. Las vísperas navideñas nos pisan los talones, y el duende que llevo dentro empieza a despertar.


- Seguimos trabajando en el proyecto de la terraza y espero verla culminada y lista justo para las celebraciones de Thanksgiving, la semana entrante.


Finalmente, no podía dejar de documentar este momento. Ayer por primera vez, Luis ayudó a Nico a hacer su tarea (las atrasadas de los días que faltó). Cada que nos sentamos a hacer la tarea, Nico hace un trazo y después voltea a verme para mi aprobación; con una carita que me derrite. Ayer lo hizo con su papá también, y mi cámara estuvo ahí para captarlo.



A veces, las imagenes lo dicen todo. Esos ojitos, la sonrisa de Luis... momentos como estos, abundan en mi casa. Así es nuestra vida. Que bendición.

domingo, 13 de noviembre de 2011

Tiempos de siembra

No sé si para todo el mundo sea así, pero para mi, es más sencillo cuando divido mi vida en temporadas; y dichas temporadas, las programo con proyectos. Hay tiempos buenos y tiempos malos, dicen por ahí. También hay tiempos ni de aquí ni de allá, en los que simplemente no pasa nada, o no pasa mucho, más bien. Hay tiempos en los que todo es diversión y fiesta. Yo viví ese tiempo cuando era estudiante, y lo disfruté como Nico disfruta comerse un postre.




Hay periodos de cambio; hay periodos de ajuste; hay periodos en los que absolutamente todo te sale bien; y también hay tiempos en los que el terreno se pone árido. Hay tiempos de poder y dinero; tiempos de crisis, tiempos de luto, periodos de calma, rachas de bendiciones abundantes, rachas de carencias y momentos que parecen de total oscuridad. Los he vivido todos en algún momento. No todos con la misma conciencia, pero si con absoluta intensidad.



Trato de dividir mis días en proyectos; tengo la necesidad de siempre sentir que estoy haciendo algo. O que estoy en el proceso de llegar a algo específico. Así, le pongo inicio y fin a una temporada de manera más sencilla y me permito salir de ella y darle cierre con mayor facilidad.



Hace unos años, cuando llegue a vivir aquí, fueron mis tiempos de trabajo. Trabajé incansablemente; a veces jornadas de 12 horas en el mismo escritorio. Me dediqué a aprender, a hacer contactos, a lo que popularmente conocemos como sobarse el lomo. Literalmente. Mi mayor prioridad -mi única prioridad- era mi trabajo. Estaba 100% enfocada a mi vida laboral y así paseee algunos años de mi vida. Creo que era justo lo que tenia que hacer en ese entonces. Trabajar, ahorrar, trabajar, ganar más, trabajar, seguir ahorrando, trabajar, invertir, trabajar, volver a ahorrar. Dio frutos. Y después esos tiempos, terminaron. (NOTA: Sigo trabajando, evidentemente, más no de la misma manera.)




Después llegaron tiempos de cambio y de hermosas bienvenidas. Nació Nico, convertimos nuestra casa en un hogar, había abundancia financiera en Cabo, cambié de empleo, nuevos retos, etc.




Hoy por hoy, he volteado a mi alrededor para darme cuenta que me encuentro en un periodo de siembra. La tierra árida poco a poco ha ido abonándose con fe y con decisiones, la he regado con mis lágrimas y la he trabajado con mis oraciones. Me encuentro parada en un terreno fértil, en el que todavía puedo encontrar hierba seca cuando escarbo pero que en general, está lista para ser sembrada.




Son tiempos de inspirarse, de acobijarse en el aprendizaje y de seguir abonando la tierra para en poco tiempo, echar las semillas y esperar que crezcan. Empieza esta temporada de frío, y con ella, mis tiempos de siembra. Son tiempos de estar en casa y sembrar. Y aunque SIEMPRE son tiempos de familia, éste en particular, es un periodo en el que mi prioridad es cobijarme en el amor de los mios.




Son tiempos de guardarse y trabajar, arar la tierra y colocar todas esas semillas de planes, en el lugar justo. De alimentar el terreno de nuestro corazón con la cercanía y la felicidad que nos da estar juntos.




Es momento de sembrar y esperar callados y atentos. La cosecha ya vendrá después; no me cabe duda. Pero esta temporada, es tiempo de acurrucarse en las cobijas, hacer tarea juntos, cenar en familia, dibujar monos de nieve con Nico, estar en casa sin otra tarea más que fertilizando el corazón, alimentando el lobo, regando nuestros sueños.




Han llegado mis tiempos de siembra, y durante este tiempo más que nunca, mis proyectos se basan en disfrutar a mi familia, absorber la inspiración de donde venga y trabajar en soltar. Relajar los músculos, esperar que las semillas florezcan y tal vez, en un futuro no tan lejano, recoger los frutos de nuestros esfuerzos.





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viernes, 11 de noviembre de 2011

Foto Friday #9




1. Hoy estrenamos tennis. Se los compré desde el año pasado, y apenas le quedaron.


2. Esto es a lo que llamo, un pasillo feliz.


3. Ya estamos en los 20's. YEAH!


4. Mi hijo está enorme. Basta. Quédate así más tiempo.


5. La pared sigue creciendo en post-it's.



Feliz 11.11.11. Feliz viernes. Feliz fin. Yo a cenar sushi con mi familia en la comodidad de unos leggings tirada en el sillón de mi hermana. Tu?


miércoles, 9 de noviembre de 2011

Aprendiendo de Nico

Lo hizo nuevamente.





Tan bien como lo hizo con "Verduras" y "Educación". La diferencia principal, es que hoy, Nico estaba enfermo. Y aun así, quiso levantarse, cambiarse e ir a la escuela para estar presente en el "día de las rimas" como él lo llama. Y entonces, verlo pararse en ese pequeño estrado, con 60 personas frente a él y recitar su rima con toda la gracia que existe en su espíritu; me hizo sentir gigante y diminuta a la vez.





Diminuta? Porque heme aquí, yo quejandome del cansancio y las desveladas por su gripa, de la pila de pendientes por revisar en la oficina, de la falta de energía y la voluntad nula de salir de mi estado de zombie. Y él? Quien es el que en realidad ha sufrido los mocos, la calentura, los antibióticos y la incomodidad para respirar; se planta con su sonrisa y hace las cosas bien. Porque así se hacen, no hay de otra. Y porque las pequeñeces de la vida no te pueden tumbar. Y eso es lo que trato de enseñarle yo todos los días, y chistoso es, que más bien es él quien me enseña a mi.





Y, gigante? Porque es mio. Porque lleva mi ADN inscrito en sus células, porque tan sólo por hoy su corazón me pertenece, y porque no hay manera de no sentirse con el orgullo hasta el tope cuando él hace su magia.



Así que hoy por la mañana, después de esta brillante actuación regresó un poco del agradecimiento y la humildad que había perdido esta semana. Y sonreí porque tengo un hijo sano y maravilloso, porque tengo mucho trabajo, porque poco a poco las pruebas amargas de este año se van desvaneciendo y porque mi vida sigue siendo tan perfecta como antes de las desveladas de los últimos tres días.











Si mi hijo a sus 4 años, puede entender el mensaje, creo que yo también. La vida es hoy, tan negra, gris o de colores como la queramos. Y si... la naturaleza nos puede jugar malas pasadas, y la gente puede lastimarnos, y las cosas a nuestro alrededor pueden parecernos injustas; pero si se trata de poner las cosas en perspectiva, solo por hoy, no tengo quejas.



Así que cuando Nico despierte de su siesta, le daré su merecido premio por su esfuerzo de hoy. Y él magnificará el valor de un libro para colorear y unos crayones (porque aunque tiene muchos, no hay nada como colorear con la punta nuevecita de un crayón) que costaron $15 pesos (thank you Waldo's); porque magnificar cada momento feliz es su misión.



Y yo una vez más, aprenderé de él. A minimizar las quejas y los dramas y magnificar mi amor por la vida.
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