miércoles, 2 de abril de 2014

Cosas de la vida real (Vol. XXIV)



Un resumen de lo más relevante que sucedió en estas semanas de ausencia. Ponte cómodo.


Boda por whatsapp

Mi amiga Carola se casó el pasado 28 de Febrero en la Ciudad de México. Fue una ceremonia civil muy sencilla seguida de una comida en familia en un restaurant. La situación no se prestaba para que nosotras, sus amigas de toda la vida, estuviéramos presentes… técnicamente. Pero es aquí cuando la tecnología juega a nuestro favor. Y sí, tal vez no estuvimos físicamente presentes, pero eso no nos impidió estar cerca y celebrar con ella a cada paso.

Desde que la maquillaban temprano ese día por la mañana. Durante la ceremonia civil.Y muy importante, el brindis. 



Así, desde la India, San Diego, Guadalajara, Mazatlán y Cabo; brindamos a su salud y le deseamos un matrimonio largo y feliz a lado de su ahora esposo. 



Nuestro chat de whatsapp se convirtió en la que hubiera sido una mesa escandalosa y feliz, celebrando que una más de nosotras, cae en las trampas del amor.

Amiga, te quiero. La celebración en vivo sigue pendiente. Pero hay más tiempo que vida. No desesperemos.


Amor apache.

No sé si todas las relaciones entre papá-hijo sean como la de Luis y Nico. Pero entre ellos, el amor apache es la cosa más real que existe. Se pelean, se contentan, se hacen enojar a propósito, se acusan, se hacen llorar (bueno, Luis a Nico). Y al final, se divierten como enanos juntos todo el tiempo. 







Perseverancia.

Con pocas cosas he visto a Nico tan dedicado como a intentar pararse en la tabla por sus propios medios. Lo vemos caerse y levantarse una y otra vez e intentarlo de nuevo. 




Lo veo ir y venir entre las olas, tragando agua y escupiéndola. Frustrándose en ocasiones, pero mayormente, disfrutándolo.  



No sé cuánto tiempo le vaya a tomar tener el equilibrio o la técnica necesaria para lograr lo que quiere, pero verlo intentar hasta el cansancio es un privilegio. El día que lo logre, va a ser increíble y absolutamente conmovedor.


No te rindas nunca, pequeñito. Ni con esto, ni con nada. Los límites no existen. 



Los cumpleaños de Marzo.

Primero, celebramos el de Bibi a la distancia. Estas son las ocasiones en las que la tecnología se vuelve una bendición. Pudimos estar en contacto todo el día. Por la mañana, fue a desayunar con sus amigas; y su ramo de rosas de cada año, llegó justo para sorprenderla a medio desayuno. Nada reemplaza un abrazo y poder estar con ella ese día, pero las sorpresas ayudan. 




Al día siguiente, celebramos el mío. Con muy bajo perfil y con la  mayor cotidianeidad posible. No soy muy afecta a celebrar mi cumpleaños en grande, pues prefiero guardar las pompas y platinos para Septiembre. Aun así, los que te aman siempre te hacen sentir especial. Y especial me sentí, con llamadas hasta de La India; entregas especiales de flores, pastelitos y globos en mi oficina. Un delicioso pozole durante la comida y el deseo al apagar las velitas de mi pastel con mi solecito. 




Recién desempacada de mi viaje, la antorcha cumpleañera siguió con mi hermana. La verdadera celebración ha sido pospuesta por cuestiones médicas, pero con un poco de suerte, este fin de semana finalmente concretaremos su regalo de cumple. Tengo un post listo para ella que mi infección ya no me permitió colgar, y que puede ser visto ahora con fecha del 10 de Marzo. Aquí. 





México lindo.

Mi viaje de trabajo tuvo su sede principal en la ciudad de León, Guanajuato. No perdimos la oportunidad de pasearnos por sus calles pintorescas y de visitar la imponente catedral que se levanta justo en el corazón y centro de la ciudad.(Fotos de iPhone que no hacen justicia).




Qué país tan hermoso y lleno de paisajes únicos tenemos. León es una ciudad que vale mucho la pena conocer. 




Primera tarea de investigación.

El mundo se volvió bizarro el día que Nico llegó de la escuela y abrimos su control de tareas para encontrarnos con su primera investigación. Lamenté una y otra vez no tener una enciclopedia en mi casa para poder enseñarle las maravillas que se encuentran dentro de una. Hubo que limitarse al infinito mundo del internet. 




Fue así, que Nico hizo su primera investigación sobre el lobo gris mexicano y alcanzamos una cumbre más; las tareas se vuelven más profundas y complicadas y por un momento pude imaginármelo sentado en esa misma mesa estudiando para sus exámenes finales de la preparatoria. El tiempo no tiene modales. 



Dientes y ajedrez.

En estos días también perdimos un diente más. Pero reporto con singular alegría que también recuperamos uno, ¡por fin empiezan a salir!




Por otro lado, la nueva obsesión es el ajedrez. Flor le enseñó a jugar a Nico una tarde, y ahora solo piensa en eso. Reta a quien se deje, y los que saben (yo no juego ajedrez) me informan que de hecho, hay que poner atención, porque si te descuidas te gana. 





Balandra.

Planeamos un getaway a Balandra para celebrar nuestros cumpleaños. El getaway lo hicimos justo en medio de mi “estoy tomando antibióticos y ya casi me alivio, VÁMONOS” y mi “creo que los antibióticos no sirvieron, llévame directamente al hospital llegando a San José”. 




Pero Balandra, siempre cumple. 




Y para ser honestos, de mis dos semanas de enfermedad, fueron las horas que pasamos en ese paraíso durante las que me sentí mejor. A pesar de no haberme levantado de la silla de playa en todo el día más que para tomar algunas fotos. 




En las buenas y en las malas, siempre existe este lugar. Donde termina la Tierra, donde comienza el Cielo. 





Fans.

Entre un día y me encontré con Nico practicando su tarea de piano con un grupo de fans bien alineados y debidamente ensombrerados.





Ojalá nunca pierda esa imaginación. Y esa capacidad de hacer que las cosas sucedan. ¿Quieres público? Haz tu público. Y seguro que si tuvieran manos con que aplaudir, esos pájaros se hubieran deshecho en aplausos. 



De vuelta al agua.

Cristo bendito nos hizo el milagro y la pregunta “¿ya casi voy a volver a nadar?” llegó a su fin la semana pasada. Nico está de vuelta en sus entrenamientos y decir que está feliz es poco. 



Volver a esta rutina me hace sentir de nueva en ritmo. Asocio estas tardes con nuestra normalidad, con el verano, con el ritmo que llevamos normalmente. 




No puedo creer que ya estemos de nuevo en temporada de entrenamientos. Tiempo, tiempo, tiempo ¿a dónde te vas? 




Este año hay programadas varias competencias, muchos días de trabajar duro en el agua y de aprender nuevos estilos de nado. 


martes, 1 de abril de 2014

La larga historia



Creo que es la primera vez desde que creé este querido espacio hace ya varios años, que paso tanto tiempo en escribir. A decir verdad, durante todas estas semanas, tuve todas las ganas e intenciones de hacerlo, pero me fue físicamente imposible.



Una infección en los riñones se impuso más fuerte que yo por casi dos semanas. Todo empezó al regresar de un viaje de trabajo que emprendí justo un día después de mi cumpleaños. Ese domingo todo empezó a juntarse. La vida es experta en aplicar esa clase de trucos. Justo bajando del avión, Nico me recibió con los brazos abiertos y también con una infección en la garganta, lo que invariablemente significa estar despierta toda la noche controlándole la fiebre y limpiando vómito (sí, él así es, vomita por todo).



Los siguientes días fueron de desvelos, de mucho trabajo y de un dolor raro en la espalda baja. Para hacer la historia corta, los primeros antibióticos no funcionaron. Terminé en el hospital por unas horas, pastillas para el control del dolor y a casa. 





Parecía que mejoraba hasta que no mejoré, y unos días después estaba de vuelta en el hospital, esta vez con la cosa más seria y con un dolor que me partía en dos. En resumen, segunda dosis de antibióticos, esta vez por la vena y dos veces al día. Catéter implantado permanentemente durante 5 días y todo lo que eso conlleva. Cuando por fin me sentí un poco mejor, me di cuenta que simplemente me había perdido de una semana entera de mi vida. Tirada, sin movimiento, sin apetito o energías ni siquiera para leer. 





Es curioso lo frágiles y vulnerables que pueden ser nuestros cuerpos, incluso cuando somos personas sanas y fuertes. Esta infección me recordó eso. Y también, que como seres humanos tenemos ciertas limitantes. Que no había parado en mucho tiempo, que había trabajadp demasiado, que no había dormido en muchos días y que bueno, para que la vida funcione primero hay que funcionar nosotros. 





Pero también valoré todo lo contrario. La habilidad y la fuerza de poder NO PARAR en todo el día y vivir mi vida intensamente. De poder levantarme cada mañana, correr esos kilómetros, bañarme y empezar un día intenso que no termina hasta tarde y que incluye desde juntas hasta picnics en la playa y cuentos nocturnos. De vivir una vida activa, con una agenda llena y continuo desarrollo y aprendizaje.



Por fin estoy de vuelta, por lo menos al 90%. Ayer volví a correr después de tantos días de reposo y trabajé mis horas regulares. En la noche mi cuerpo lo resintió y hoy me tomé la vida con más calma. Ya es Abril, y a mi Marzo –mi mes favorito- desgraciadamente me pasó de noche. Entre antibióticos y dolor de riñones. Pero como cada mes, éste promete momentos divertidos.



Estos días, habrá que poner al corriente este almanaque de recuerdos que se quedó en pausa por unas semanas. Hay mucho material. Stay tuned.

sábado, 29 de marzo de 2014

Eres un IRONKID



Querido Nico,



Uff… tengo mucho que escribirte. Ausencia de este espacio por explicarte, y prometo hacerlo pronto. Hay mucho que contar y que poner al corriente. Pero tenía que escribirte justo en este momento.



Hace algunas horas competiste en tu primer triatlón. Tu primer IRONKIDZ. Eres increíble. Reventamos de orgullo, de amor, de incredulidad, de todo. Lo terminaste mi amor. Y lo terminaste BIEN.



Nico, eres un IRONKID. ¡¡¡¡Un IRONKID!!!!



No sé a donde te llevará esto. Tu amor por el deporte, por la natación. Pase lo que pase, decidas lo que decidas, ahí estaré detrás de ti. Pero si esto es el principio de algo más fuerte, no podía permitir dejar pasar el momento de decírtelo. El infinito es tu límite, mi amor.



Te escribo muy pronto, y MUCHO.



Te amo, campeón de mi vida.



Mami.