martes, 22 de marzo de 2011

Oportunidad

Hoy llegué temprano por la mañana a mi oficina para reincorporarme a mis actividades. Al abrir la puerta y voltear a mi escritorio, éste parecía un campo minado de papeles. En cuanto lo vi, pensé: "Si este es el precio a pagar, por un fin de semana como el que vivímos, que así sea".

Pues me niego a convertir mi vida en una lista de pendientes, una pila de ropa sucia y una mañana de interminables llamadas telefónicas dentro de una oficina. Hoy, gratamente recordé, que todas esas acciones diarias de mi vida -a veces monótonas y hartantes- son tan sólo una pequeña parte de mi maravillosa existencia. Que lejos de resumirse en un constante cumulo de presión sobre mis hombros, se resume mas bien, en momentos como éste:



Esperamos por mucho tiempo el volver a Monterrey. Los últimos dos meses, todas nuestras actividades giraban en torno al inminente y esperado viaje a la Sultana del Norte. Para muchos, Monterrey puede asociarse con el Cerro de la Silla y el cabrito; para nosotros, Monterrey sabe a otra cosa... nos sabe a carcajadas con amigos y a excelente comida.


Si hay cuatro seres humanos que embonan a la perfección, como piezas de rompecabezas, esos somos nosotros cuatro. Me atrevo a decir, que el universo conspiró arduamente para alinear nuestras vidas con la de nuestros queridos compadres.


Llegó el jueves y Nico y las maletas, estaban más que listos para emprender la aventura. El trayecto al destino final se suscitó sin mayores dificultades. Exceptuando que Nico preguntó como 500 veces "ya vamos a llegar a ver a mis ninos?"; todo lo demás fluyó con naturalidad.

Suerte para nosotros, estos dos individuos son más que excelentes anfitriones. Y cuando llegas a una casa en donde tu hijo es parte de la decoración, dejas de ser invitado y te das cuenta que has llegado a una sucursal de tu propio hogar.
Un desayuno de reyes a manos de mi talentoso compadre nos recibió al despertar nuestra primera mañana en tierras regias. Poco sabíamos en ese momento, que este festín matutino era solo el principio de tres días de manjares espectaculares de variedades culinarias.

Creo que hacía ya dos años, desde la última vez que los visitamos, que no disfrutaba tanto una buena desvelada. Pues no importa el tema que se toque, las discusiones son inteligentes y apasionadas; llenas de análisis, carcajadas y críticas constructivas.

Nuestro itinerario cubrió de todo. Un paseo en tren con la nina Caro por el centro comercial.



Un brindis en Sr. Tanaka.


Una noche de alitas con queridos amigos.


El reencuentro de Fer y Nico. Acto que siempre hace sonreír a mi corazón, y que le da un gusto temporal a mi sueño de poder verlos crecer juntos.


Conocer por primera vez a la preciosa María José. Que regalos da la vida, cuando te permite amar a alguien aun antes de haberla conocido. (Querida amiga, que feliz me hizo verte. Gracias por habernos dedicado tu tiempo, a pesar de los retos que mover a dos pequeños implica. Preciosos tus hijos, preciosa tu. Los quiero a los tres, profundamente.)



Un toque cultural en el Horno 3 de Fundidora.


Otro brindis, esta vez en Silvano's.


Compras en Walmart (versión peque) en Kidzania.



Tocar la pancita de Eliza. (Amiga, que bebé tan feliz esta creciendo dentro de ti. Que suerte la mía de haber podido verte y admirarte mientras haces vida en tu interior. Escucharte reír nuevamente, me hizo sentir que todo está bien con el mundo. Cuanto te quiero!)


Y por supuesto, los gloriosos 8.3 km en Chipinque.



En donde la naturaleza nos convirtió en asombrados contempladores de su belleza.


Donde cuesta arriba, Nico buscó y encontró monedas de un tesoro perdido.


Donde mi compadre, nos mostró no sólo su excelente condición física sino también, sus dotes histrionicos con una excelente imitación de "El Señor de los Anillos".

"You shall not pass!"
(Nico imitando a su nino)

Donde ver sonreír y jugar a mi hijo con sus padrinos, difuminó todo; menos la alegría de verlos juntos.

Y es que, el amor, definitivamente viaja por la distancia. Y mi hijo, tan afortunado como siempre, tuvo la dicha de encontrar hace ya algún tiempo, en su camino, a estos dos guardianes maravillosos.



Fue simple y llanamente un viaje perfecto. En donde el clima se mimetizó con nuestra buena vibra y nos permitió disfrutar de 4 días de sol.


Y es que, cuando un fin de semana se centra en el re-encuentro de fuertes y valiosas amistades, nada puede salir mal.



Queridos compadres,


Cuatro días no serán nunca suficientes en su compañía. Pero si bastaron para conectar nuestra pila a la suya, y cargarla de su buen humor; de su pasión, de su ejemplo y de su amor. El tiempo se detiene cuando tenemos la dicha de pasarlo con ustedes; pues no existe nada mejor que vivir la vida cerca de quien amas.


Hoy por la mañana, Nico despertó y las primeras palabras que salieron de su boca fueron: "Donde están mis ninos, mami?". Lograron en cuatro cortos días, reforzar ese concepto que trato yo de inculcarle a diario. Y se que a partir de hoy, que ya tiene una edad suficiente para recordar, Nico esperará ansioso el día de volver a verlos.


Gracias, no sólo por todas sus atenciones ni los paseos ni el itinerario cubierto al pie de la letra. Gracias, por recordarnos el objetivo de nuestras eternas jornadas laborales. Gracias, por ser el premio a meses de ahorro. Gracias, por ser la prueba viviente de que en este mundo todavía quedan seres humanos maravillosos. Gracias, por todo aquello que tenemos en común y nos hace ser amigos entrañables.

La vida es demasiado buena para enfocarla en el estres, la oficina y el tráfico. Y cada vez que viajamos a visitarlos, Dios nos recuerda el mensaje a través de nuestras carcajadas juntos. Los esperamos con los brazos abiertos, en esta su casa, en cualquier momento.

Esperamos poder volver a verlos muy pronto, pues me niego rotundamente a dejar pasar otros dos años de sólo frías llamadas telefónicas. Si el Cerro de la Silla no viene a nosotros, nosotros vamos al Cerro de la Silla, es una promesa.


Resumo este fin de semana, en una sola palabra: OPORTUNIDAD. Oportunidad, de disfrutar el tiempo con seres queridos. Oportunidad, de redescubrir que la amistad es una ecuación constante. Oportunidad, de ver a Nico recibir y dar cariño incondicional. Oportunidad, de respirar el aire fresco de una montaña. Oportunidad, de darle prioridad a lo prioritario. Oportunidad, de disfrutar la vida.

Tendré que terminar este post (el #140, por cierto) diciendo una gran verdad. Lo siento comadre, pero tu maravilloso marido tiene toda la razón... Compadres, son la m*m*d*.


miércoles, 16 de marzo de 2011

You too? I thought I was the only one.

Acabo de terminar de leer un libro muy interesante que me prestaron. (Gracias Cristina!). Entre muchas otras cosas, una de las frases que conservé del libro, fue esta... "You too? I thought I was the only one".


Es muy humano y muy fácil enfrascarse en uno mismo. Pensar que nuestros problemas son los peores, que somos los seres mas miserables del mundo (cuyo caso es cierto, si quieres, lo eres.). Y muchas veces, saber que no estamos sólos y que hay mas personas en el mundo que comparten sentimientos similares a los nuestros, inmediatamente, nos hace sentir mejor.


Pero esto no sólo aplica para las cosas negativas, gracias a Dios. También aplica en las cosas extraordinarias de nuestra vida. Ayer, mientras conversaba con una gran amiga a través de la maravillosa blackberry, llegamos a un punto de nuestra conversación en la que por alguna razón le dije: "Amiga, soy muy feliz. Me da miedo a veces. No te pasa eso?". Su perfecta respuesta fue: "Si, clarooo!! Así me siento yo".


Mi Susan, en todo su esplendor. Is she fun or what?!




La respuesta fue perfecta por dos singulares razones. La primera, porque me encanta saber que es feliz. Pues no solo se lo merece, aunque no fuera así, es mi amiga y eso es lo que siempre deseas para tus amigos, no? Y la segunda, porque fue bueno saber que no soy la única con delirio de persecución. Y que está bien, a veces sentir miedo, incluso a la felicidad.


Hoy temprano por la mañana, fui al super antes de ir a la oficina a comprar la leche de Nico y algunos otros artículos que necesitaba para nuestro inminente viaje a ver a los adorados compadres (yupi!). Mientras me paseaba por la estantería del área de bebés buscando las toallitas húmedas indicadas, me topé con otra mamá, haciendo lo mismo. Leyendo el contenido, si tenían alcohol, si eran anti-bacteriales, si olían bonito. Le sonreí y ella a mi. Y pensé: "You too? I thought I was the only one".


Compré mis artículos y salí del super lista para empezar mi día, sabiendo que hay mucha gente -conocidos y desconocidos- con los que sin saber coincidimos; en alegrías, preocupaciones, miedos y emociones. Y eso, creo que nos hace más humanos, nos conecta más a unos con los otros y nos distingue de cualquier otra especie.


Tu también? Pensé que yo era la única!

martes, 15 de marzo de 2011

Empújalo fuerte

Nico es un niño de naturaleza pacífica. Es noble, inocente y aunque a veces le cuesta trabajo compartir, es un pequeño con buenos sentimientos y que le gusta ayudar.

Las últimas dos semanas, un niño de su clase, le ha estado haciendo la vida pesada. Le jala las orejas, le sacude la cabeza, lo empuja, le arrebata los libros, etc. Casi todos los días, cuando le pregunto cómo le fue en la escuela, escucho respuestas como ésta: "Bien, sólo que Beto me jaló las orejas". "Si me divertí mami, pero Beto me empujó".

Los primeros días, traté de no darle importancia. Pero después, empezó a molestarme un poco... está bien, está bien... más que poco... ok... BASTANTE. Digamos que secretamente, este mocoso de 3 años ha sido mi peor enemigo de los últimos tiempos.


Se llama Beto. Y molesta a mi bebé! DETENGANLO.


Después de discutirlo, Luis y yo llegamos a la conclusión de que la única manera de que el pequeño pillo dejara de molestar a Nico, sería contra-atacando . Así que aconsejamos a Nico, desde la semana pasada (Bibi también), que la próxima vez que Beto lo atacara, se defendiera regresando la ofensa.

Su inmediata respuesta fue: "No, Miss Diana dice que no debemos de empujar ni pegar. No puedo hacerlo". Entonces le explicamos que esta regla no aplica cuando alguien te molesta. Que esta bien defenderse para no volver a ser atacado.

Así que todas las mañanas, le repetía lo mismo en nuestro camino a la escuela: "Nico, si Beto te molesta, tu empújalo fuerte y dile que ya no te esté molestando". Y todas las mañanas, él me repetía lo mismo: "No mami, Miss Diana dice que no debemos de pegar".

Decidí ya no presionarlo, a pesar de que todas las tardes, al saber que Beto lo había molestado de nuevo, mi garra materna quería salir en busca del agresor. Pensé: Dale tiempo, el día que realmente se harte, va a reaccionar.

Damas y caballeros... HOY fue ese día. Llegué por el puntual como de costumbre, tomó su mochila y salio corriendo con una sonrisa peculiar. Me jaló hasta alejarnos de la escuela y camino al carro me dijo: "Mami, empujé a Beto!"

Su sonrisa y su emoción fueron tan grandes, que casi me pongo a llorar en ese momento. Lo abracé fuerte y le dije: "Muy bien, Nico! Seguro que ya no vuelve a molestarte!". Llegamos a la casa corriendo a platicarle a Elsa el gran logro; acto seguido llegó Flor a celebrar y después le llamamos a papi para contárselo. Por supuesto, Bibi también ya está enterada.

Querido Nico,
La violencia no es buena. Miss Diana tiene razón. Desafortunadamente, en la vida siempre encontrarás a personas que te molestarán. Que tratarán de hacerte enojar, y a veces, que hasta te lastimarán. Es importante que sepas defenderte. Defender tu cuerpo y tu corazón.

Eres un niño lleno de cualidades, entre ellas, está tu sensibilidad y tu constante preocupación por los otros. Admiro mucho tu nobleza y creo que es una de las tantas cosas que has venido a enseñarme.

Los obstáculos en la vida, aparecen en forma de muchas cosas. A veces en forma de retos, otras veces en forma de miedos, y muchas más en forma de golpes. Pero querido bebé, tu tienes todo lo necesario para dejar atrás cualquier obstáculo pues eres valiente.

Y la valentía radica precisamente en tu rectitud, en tu buen corazón y tu paciencia. Sé que fue difícil para ti tomar la decisión de empujar a Beto, pues fue un acto contra las reglas. Pero habrá algunas veces, en que será necesario poner las reglas a un lado con el único y fino propósito de defender tu dignidad. NUNCA para pisotear a otros, NUNCA para lastimar, NUNCA para mentir, NUNCA para abusar.

Se que lo entiendes, y que no serás un bully jamás. Porque tu corazón está por encima de eso. Porque en tu naturaleza está el construir y no el destruir, el ayudar y no el perjudicar. Porque a veces, cuando te pregunto que fue lo mejor que te pasó en el día, tu respondes: "Ayude a Diego a cerrar su mochila" o "Leo estaba molestando a Bella y yo le dije que no lo hiciera porque Bella es mi amiga".

Esa es la clase de persona que eres, mi amor. Y no me alcanzará la vida, para demostrarte cuan feliz, cuan orgullosa y cuan afortunada me siento, de ser tu mamá.

Tengo un consejo para ti, precioso... Si tienes un sueño, empújalo fuerte. Si tienes un miedo, empújalo fuerte. Y si alguien te molesta, empújalo fuerte. TE AMO, mi pequeño valiente.


Setenta

Sabes a cuantos días equivalen 70 años? Yo tampoco sabiia, hasta que hice la operación en mi calculadora. Son 25,550 días. Te imaginas despertar por 25,550 días siendo una mujer trabajadora, admirable y dedicada a su familia? Yo no tengo que esforzarme mucho para imaginarme como sería, pues he crecido cerca de esta mujer.



Ella es mi tía Ade, y hoy -algunos lejos y algunos cerca- celebramos sus setenta años de existencia. Déjame platicarte las cosas mas importantes que tendrías que saber de mi tía:

1. Es madre y abuela, antes de ser cualquier otra cosa.
2. Empezó a trabajar, a una edad en la que yo todavía jugaba con muñecas.
3. Es inteligente, preocupona, amorosa y muy fuerte.
4. Un pintor mazatleco famoso hizo un retrato de mi tía; cuando era pequeña, podía admirarlo por horas y siempre pensaba: "Cuando sea grande, quiero ser igual de bonita que mi tía y tener un vestido azul como ése".


(Esta es una fotografia, no la pintura a la que me refiero, pero voy a conseguir una foto)
Uno de los mejores recuerdos de mi infancia son esos días en los que ella manejaba una van blanca del municipio y nos llevaba a mi y a mis primas CON LAS PUERTAS ABIERTAS (la mejor parte) a comer nieve de garrafa.

Su casa tuvo por mucho tiempo un hermoso jardín, en donde mis primas y yo chapoteábamos en una pequeña alberca por horas; mientras ella se aseguraba de que tuviéramos siempre que comer y que tomar, entre juego y juego. Fue por muchos años la anfitriona estrella de las Noche Buenas en familia. Ella y mi tío Pepe, se dedicaban a tener todo listo para tener la cena perfecta cada 24 de Diciembre.





Querida Tía,

El día de hoy es verdaderamente digno de una gran fiesta. Pues hoy se cumplen 70 años de una larga carrera en este mundo; en donde muchos hemos tenido la fortuna de disfrutar de sus cuidados, sus consejos, su protección y su ejemplo.

Que alegría poder estar, aunque sea a través de un teléfono, festejando su vida. Una vida que no ha sido fácil, pero que definitivamente ha valido la pena. Pues a lo largo del camino, ha tocado los corazones de muchas personas, lo se, porque tocó el mio.



Que bendición poder tenerla con nosotros, fuerte y con las mismas ganas de vivir y sonreír que siempre ha demostrado. Cuando nació Nico, una de las cosas que más agradecí fue saber que tendría el privilegio de conocer a mis tías; de disfrutar del amor que yo disfruté de ellas cuando fui niña y de algún día, recordarlas y enorgullecerse de donde viene.


Son miles los recuerdos felices que tengo a su lado. Y muchos maas, los que todavía nos quedan por compartir juntas. Que nuestro Padre le siga dando la misma capacidad de amor para mantenerse como hasta hoy; y que la vida nos permita disfrutar de su presencia por muchisimos años mas. Feliz Cumpleaños tía preciosa, y salud, por los que todavía están por venir!

Todo mi amor,

Dulce.