El sábado, recibimos uno. Luis bajó a la puerta y desde ahí me gritó: 'Te llegó un paquete, es de Andrea!'. Inmediatamente una sonrisa se dibujó en mi rostro.
Tomé el paquete y por supuesto, asumí que en realidad la mercancía no era para mi sino para Nico. Corrí a buscarlo anunciándole la llegada del señor cartero con un regalo para él, desde allá lejos, donde vive tu tía Anrrea.
Sobra decir que la emoción lo invadió. Y rápidamente, se dispuso a abrirlo.
Shamu venia dentro! Y también, dos imanes para mi colección. Tu tía Anrrea sabe como hacernos felices.
Acto seguido tomamos el teléfono para comunicarnos con ella y agradecerle entusiastamente el detalle.
Insisto, el correo tradicional es maravilloso. Te acerca con las personas que amas de una manera muy peculiar. Y solo de pensar, el gran camino que recorrió esa caja para llegar a nuestras manos desde San Diego; las historias que recogió en su travesía y todas las manos involucradas para que recibirla fuera posible, me motiva a promover incasablemente el rescate del servicio postal.
No voy a mentirles... tu tía Anrrea es de las consentidas por aquí...
Gracias amiga, por ayudarme -voluntaria e involuntariamente- a reforzar en Nico esta bella tradición que seria catastrófico perder. Te queremos, te extrañamos y te recordamos siempre. Shamu ha sido ya integrado a la banda VIP en la cama de Nico, justo a lado de su querido Timón y su inseparable cojín de Cars. Y mis imanes, ya están debidamente adheridos a mi refri, haciéndome sonreír cada que les echo un ojo.
We got mail! YAY!
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