Que rompe-ilusiones son los lunes, no? Especialmente, el lunes después de Navidad. Cuando todavía estás en Christmas mode y suena el despertador aguafiestas anunciando que hay que levantarse a trabajar.
Este año ni un día extra de descanso, la buena noticia es que para el 2012, tendremos fin navideño largo. Mientras, a apechugar. Y aferrarse a los buenos momentos que dejaron estos días especiales.
Nosotros empezamos como a las 6 de la tarde, a reforzar nuestra iluminación, para asegurarnos de que Santa no se fuera de largo, y que la casa estuviera lo suficientemente visible para él y sus renos.
'-Mami, tenemos que dejar comida para los renitos también! Comen zanahorias... y mmmm... cereales-'
(Unos 10 minutos después de posicionar los platos, tuvimos que regresar a partir las zanahorias en rodajas, porque si no, no iba a alcanzar para todos).
Creo que mi parte favorita de la preparación para la Nochebuena, es poner la mesa. Acomodar cada plato con sus cubiertos, todo bien desplegado en armonía.
Y mientras yo monto la mesa, y mi mamá introduce el manjar en el horno; Nico no pierde oportunidad de husmear en el árbol. Este año ya identificaba su nombre en las tarjetitas de los regalos; el próximo año ya no le quedaran dudas, entraremos en la lucha de la curiosidad. Pues la tradición nos marca, que no importa que tanto te carcoma la emoción y la duda, los regalos se abren hasta el 25 de Diciembre.
Y así, mientras esperábamos que la cena estuviera lista; aprovechamos para tomarnos las fotos para la posteridad.
La primera Navidad de Leo.
La quinta de Nico.
Y una Navidad más todos juntos.
Acto seguido, llegó la repartición de regalos. Nico subió ansioso a ponerse su pijama y se dispuso a repartir.
Bien dicen que el que parte y comparte se lleva la mejor parte...
Llegó la hora de despedirse, de dejar bien posicionadas la leche y galletas para Santa e irse a la cama a tratar de conciliar el sueño.
Mientras Luis le contaba su cuento a Nico, Santa (osease su servilleta) se dispuso a colocar cada juguete en su lugar. Esta es sin duda alguna mi parte FAVORITA de la Navidad. Un sueño hecho realidad cada 24 de Diciembre por la noche; ser Santa, no tiene precio.
Con esto se encontró Nico la mañana siguiente al despertar. Su carita de sorpresa, es mi mejor regalo navideño.
Abrió, gritó, rompió papeles; se emocionó, se trabó y jugó sin parar todo el día.
Sus deseos se convirtieron en realidad... su buzón y su robot.
Su carrito UNISEX para hacer el super. (Gracias tutio Alan!)
Y todos los artículos y juguetes existentes de Cars 2 llegaron a sus manos; gracias a la maravillosa familia que tiene y que le mandó juguetes de diversas partes del país. No me canso de decirlo, Nico es un niño por demás afortunado. En cada juguete palpita el amor.
Llegó la hora del desayuno y los tradicionales panquequis. Esta vez, el chef Nico se vistió de gala. (Cortesía de Santa)
Pero Nico no fue el único suertudo... Sabes qué es mejor que recibir de regalo un iPad? Yo te digo... Recibir de regalo un iPad personalizado con tus frases favoritas. (Me creo MIL)
Hubo muchas sonrisas, muchas sorpresas, muchos regalos y mucha satisfacción en nuestro fin de semana navideño. Domingo en pijamas todo el día y abriendo un juguete y otro.Cerrando anoche con la llegada de mi hermano y mi cuñada. La Navidad ya se fue, y el año está por cerrar la puerta para siempre. Es tiempo de reflexionar, de agradecer, de cerrar, de concluir. Y por supuesto, también es tiempo de tomar fotos... La manzana no cae muy lejos del árbol.
Ps. Los renos llegaron con hambre...
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