Querido Nico,
Aquí ando. Con recesos largos de este espacio
que he creado para ti. Todos necesitamos recesos, incluso de lo que nos gusta,
de vez en cuando.
Seguimos respirando. Convirtiendo momentos en
recuerdos. Enfrentando los cambios y la vida misma como viene. Disfrutando todo
lo que podemos. Riendo, cantando, bailando y dándole sentido a nuestros días
con todo lo que tenemos a la mano.
Te hago un resumen muy acortado de lo que pasó
en el 2015 desde la última vez que te escribí…
Tu fiesta de
cumpleaños: Me lo
prometí como cada año, que esta es la ÚLTIMA que te organizo. Pero la realidad
es que mientras me lo sigas pidiendo, lo seguiré haciendo con gusto y todo mi
amor. Después de todo ¿cuántos años más me quedan de poder colgar globos y
recortar figuritas para ti?
Estuvieron presentes todos los que te aman y
están cerca. Comimos, cantamos, sudamos, nos abanicamos y celebramos la magia
de tu existencia un año más.
Mamá cool por cinco
minutos: Estrenamos
algunos de tus regalos de cumpleaños. “Mami, eres la mamá más cool del mundo”.
Y después, azoté de la tabla con toda la gracia que no poseo. Con el pelo
enredado y lleno de arena. Muerta de risa sin poder levantarme y con las olas
cooperando en la escena. Las consecuencias, una muñeca esguinzada con un casco durante
dos meses; pero con suerte, la mejor consecuencia será tu recuerdo de mis
intentos por jugar contigo y compartir lo que te gusta.
Días de verano: El verano transcurrió como siempre.
Entre chapuzones en la alberca, domingos hasta tarde en el aire acondicionado,
entrenamientos, picnics en la playa y tardes de
bailar bajo la lluvia.
Natación: Tu amor por el agua crece, si eso
fuera posible. La temporada de competencias siguió, llegaron algunas medallas.
Incluso una competencia en la ciudad de México. Verte ahí, luchando por tus
tiempos, reforzando tu disciplina y acumulando lecciones de vida es el mejor
pago al esfuerzo que hacemos todos. Tú, Raúl, tu papá y yo. Estamos tan
orgullosos de ti, pececito.
Halloween: Tu celebración favorita del año.
Fuiste el Drácula más hermoso que ha existido jamás. Y por primera vez, me
quedé en casa mientras tú pedías dulces por el residencial. Tu independencia es
inevitable y agridulce.
Tus primos: La dinastía de tu apellido paterno
se extiende. Hace unos meses, estuvieron juntos por primera vez la segunda
generación de Galindos. Ojalá la vida te permita desarrollar con ellos una
complicidad a pesar de la distancia que los separa. La familia es para siempre.
Holidays 2015: Bibi se jubiló este Septiembre. Esta
Navidad empezó pronto con su llegada antes de lo acostumbrado. Nuestras
tradiciones perduran. La búsqueda del árbol perfecto. El fin de semana de
decoración. La casita de jengibre. La carta a Santa (para mí, la mejor que has
hecho). Tu aportación de cada año poniendo la mesa de Navidad. Zanahorias para
los renos, leche con galletas para Santa. El reparto de regalos. Todos
reunidos.
Fue un año de recuperación. De recuperar la
confianza en que todo volvería la normalidad en nuestras vidas después de
Odile. De tratar de recuperar un poco el equilibrio en nuestro tiempo juntos.
Pero también fue un año de trabajo incesante para mí. De nuevos proyectos y
retos laborales. Para ti, fue un año de seguir creciendo y de seguir
convirtiéndote en un pequeño hombre que a decir verdad, me encanta.
El 2016 lo empezamos de la misma manera que lo
hacemos cada año, en Balandra. Tratando de abrir los brazos a lo que venga.
Esperando que sean puras cosas buenas y si no lo son, que nos den la lección necesaria
y sigamos adelante.


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