Es difícil expresar todo lo que mi corazón de mamá carga en días como hoy. Mi vida ha sido transformada de una manera maravillosa a través del corazón de este pequeño, que es mio para siempre.

De todos los roles que he interpretado en mi vida, es éste, el de mamá, el que más satisfacciones, alegrías y aprendizajes ha dejado en mi camino. Con el pasar del tiempo, Nico y yo hemos desarrollado nuestro propio lenguaje; uno que sólo él y yo entendemos, que sólo tiene sentido para nosotros y que permanece ahí, siendo parte fundamental de nuestros días.
Este privilegio, esta preciosa aventura, este hermoso titulo que alcancé gracias a él, me envuelve en gratitud. Me doblega hasta la más profunda de mis humildades y me llena de la responsabilidad de cargar en mis brazos no solo a un niño que me necesita; también, cargo el mensaje de amor más puro y básico de la humanidad.
Ser mamá me ha separado de mi egoísmo, ha dado un vuelco a mis prioridades, ha llenado vacíos que ni siquiera sabia que existían en mi; pero sobre todo, me ha empapado de la voluntad de ser mejor cada día. De inspirar a esa pequeña alma que nació de mis entrañas a convertirse en alguien mejor de lo que yo puedo ser.
Veo correr y sonreír a Nico, y me doy cuenta que mi corazón ya no me pertenece. Y que es ahí, en la forma de su pequeño cuerpo, sus pobladas cejitas y sus ojos expresivos, que todos mis sentidos viven ahora.

Y cuando la vida me parece injusta, solo tengo que asomarme a la habitación de a lado y ver durmiendo tranquilamente a mi más grande creación para darme cuenta, que efectivamente, la vida puede ser dura; pero que no soy yo la indicada para reprochar nada. Pues la vida ya me ha pagado cualquier atropello al otorgarme la gracia de ser llamada mamá.
Querido Nico,
Gracias por haberle dado un nuevo significado a mi existir. Gracias porque eres tu, la razón por la que hoy puedo ser festejada. Gracias por hacerme sentir única y especial no únicamente el 10 de Mayo, sino todos los días.
Ser tu mamá es ser ganadora constante y vitalicia de un billete de lotería. Encendiste mi motor hace ya casi 4 años, y te encargas de mantenerlo con energía y en buena forma todos los días. Eres mi felicidad materializada y no existirá, ni en un millón de años, la suficiente sabiduría para alcanzar a expresarte lo que eres para mi.
Estoy consciente que en días como estos, hay mujeres que sufren el haber perdido a un hijo. Otras más, cargan con la constante lucha de la infertilidad que les ha impedido ser protagonistas de un 10 de Mayo. Y muchas otras, bajan la cabeza con tristeza por desear ser madres y no poder serlo por diversas circunstancias. Hay quienes derramarán una lágrima recordando a su propia madre que ya se fue, y muchas más, la enfermedad de una mujer importante en sus vidas; que también es madre y que lucha por mantenerse en este mundo.
Este día de las madres agradezco mi posición. Pues tengo a mi madre viva y con salud para festejarla; muchas de mis grandes amigas podrán ser celebradas como protagonistas de una historia de amor el día de mañana. Pero sobre todo, doy gracias por lo que me tocó vivir. Por poder estar sentada en un kinder, con mi cámara desenfudada, esperando ansiosa ver lo que mi propio artista ha preparado en mi honor. Ser mamá en un festival de Día de las Madres es un sueño que convertí en realidad hace un año, y que mañana vuelve a convertirse en una experiencia única nuevamente.
Felicidades a todas las mamás que estarán celebrando en este país. A las que engendraron, a las que no parieron pero han criado, a las que han enseñado, las que se han desvelado, las que han renunciado a todo con alegría a cambio de ser llamadas mamá.