domingo, 8 de abril de 2012

Felices Pascuas


Me ausenté de este espacio que tanto quiero y que tanto necesito por tres días; que me parecieron eternos y demasiado cortos al mismo tiempo. Me ausenté para estar presente al cien por ciento con mi pequeña familia, que pocas veces encuentra oasis como estos en el desierto de la rutina: 4 días de descanso seguidos.
  
Hoy ya es domingo, y estoy aquí, sentada en el comedor mientras escucho los pájaros trinar en los arboles y en mi jardín. Una tasa humeante de té verde a mi lado, una pantalla en blanco y la emoción de volver a poner mis dedos sobre el teclado y convertir en palabras los pensamientos, los recuerdos y las vivencias de los últimos días.

Hoy desperté acurrucada junto al cuerpecito tibio de Nico, su manita sobre la mía y su respiración profunda y pesada con una rítmica que me calma y me relaja. Abrí mis ojos y permanecí inmóvil, tratando de absorber el momento. Llena de gratitud por tener la oportunidad de despertar así; calientita junto a los seres que más amo.

Me levanté con el cuerpo todavía aporreado y con restos de pintura en las manos. Abajo, nos esperaban los vestigios que nos recordaban que ayer, fue un día maravilloso. Los remanentes de una tradición que cada año toma más forma, más fuerza, más integrantes y más emoción. Bajé las escaleras todavía en pijama y una corriente de viento frio me erizó la piel; recordándome que todavía es primavera y que nos quedan algunas semanas más de clima perfecto.

A los pies de la escalera me encontré con unas orejas de conejo y 3 huevitos de plástico abiertos y vacios. La sala y el comedor todavía guardaban la esencia de familia y amigos, que apenas unas horas antes; llenaron de risas y diversión nuestras paredes. Generalmente, después de tener una fiesta en casa, no me acuesto hasta no dejar todo propiamente recogido e inmaculado; pero ayer? Ayer lo hice diferente. Al despedir a los últimos invitados, me invadió un cansancio profundo; derivado de más de 12 horas de continua actividad. Limpieza, acondicionamiento, decoración, preparación, acción.

‘Mañana recogemos’ – anuncié. ‘Vamos a dormir’-. Y así; con el cuerpo cansado, la panza llena y el corazón contento, nos metimos entre las sábanas frescas a disfrutar de un sueño profundo después de un día largo pero que valió la pena. Nico se quedó dormido literalmente con una sonrisa en su carita. Gracias a la presencia y entusiasmo de nuestra familia cabeña el tradicional Easter Hunt, fue todo un éxito.

250 huevitos a encontrar, repartidos en el jardín frontal y la terraza trasera.


Flores frescas, globos y mariposas metálicas fueron el marco de nuestra celebración.


Los conejos, patitos y chocolates se hicieron presentes.


Y la Coneja de Pascua, se aseguró de proveer a los niños de su respectiva canasta y sus orejas de conejo para recordarla todo el día.




Alrededor de las 4.30 pm empezó la cacería. Y ocho conejitos divinos, buscaron entre las flores y los arbustos, el mayor numero de huevitos que pudieron.


A decir verdad, no importa tanto qué contenga el huevito. Para ellos, la parte más divertida, es encontrarlos.


Después del recuento y apertura de huevos; se dispusieron a pintar. Sacaron el artista que llevan dentro.




Y se llevaron a casa sus wind chimes para escuchar sus campanitas sonar al compás del viento.


Pizzas, cupcakes, guacamole, sándwiches y un delicioso pastel de chocolate fueron nuestro gran banquete.


Si a eso le sumas una tarde en los columpios del parque y las risas de los niños que más quieres juntos; la ecuación se completa dando como resultado una dosis de perfección.


Recordamos el año pasado… “Te acuerdas que dijimos: ‘el próximo año ya va a estar Leo aquí’”. Los sueños se vuelven realidad. Leo vivió su primer Easter Hunt. Este año dijimos: ‘Para el próximo, ya andará caminando’.


Manolita también nos acompañó por primera vez, esperamos que la primera de muchas.


Y a estos tres, a veces los veo y no lo creo. Tiempo, detente muchos años.  


Así construimos nuestras propias tradiciones; mezclando costumbres, idiomas, cabellos rubios y oscuros.


Todos con algo en común de manera unánime: ver a nuestros hijos felices.




Hoy es domingo de Pascua. Mucho más que solo huevitos de colores. Un día para recordar el milagro de la resurrección. Una día de celebrar la vida.


Ha sido un buen descanso. Una pequeña pausa para recuperar las energías que nos ha exigido la temporada alta en los trabajos. Un suspiro para retomar las fuerzas que necesitábamos para terminarla. Abril vino cargado de muchas celebraciones, visitas e historias por vivir. Apenas llevamos una semana, y las que siguen prometen tanto o más.  

Jesus murió en la cruz y hoy celebramos su renacimiento. Me gusta pensar, que nuestro corazón sana sus heridas y resurge cada Pascua también. Cualquiera que sea tu herida, espero que hoy sane y vuelvas a la vida con nueva luz.

Nosotros? Tenemos una luz llegando en un avión a las 2.30 de la tarde. Dios sabe que estamos felices de recibirla.


Felices Pascuas!

miércoles, 4 de abril de 2012

Cosas de la vida real (Vol. III)

Este fin de semana, y dado a los recientes cambios de temperatura, me di a la tarea de sacar la ropa de verano de Nico del año pasado (éxito con el 40% de la ropa, el resto no le entró). Y de paso, a ordenar un poco sus juguetes. Cuán grande fue mi sorpresa cuando entre una cara de Tren Thomas y el cuerpo de un robot, me encontré a mi cerdito! Hacia tanto que no lo veía… aaaah the good old times.





El domingo, conmemorando el inicio del mes de la Pascua y dia del Niño; le hice un pequeño presente a Nico. Su very own Easter Cup. Y obvio, my very own Easter Cup, también.




Seguimos perfeccionado la técnica del guiño. We are ALMOST there. Stay tuned.




Para mi cumple, mi mamá y mi hermana me regalaron mi espejo gigante para el baño. Algunas remodelaciones, un toquecito por aquí y por allá; y estrenando estoy.







Mi futuro se avecina complicado. Flor dice que Nico heredó el cerebro de las Rodriguez (o sea, es casi genio el chamaco! JA) y el encanto de los Galindo. Específicamente, los genes de tutio Aldo. Esta semana, tenemos de visita a una de las mejores amigas de Flor y su preciosa hija Emilie. Nico y Emilie tienen ya su pasado. Se conocieron en Octubre de 2007, cuando Nico tenía apenas 40 días de nacido. Y Emi tenía 4. Se han reencontrado esta semana, y cualquier cosa que yo les pueda decir no le hace justicia a la realidad. Nico anda loco, volado y enamorado. Tratando de llamar su atención a como de lugar. Si esto es a los 4, yo no quiero saber a los 14. 





El domingo tuvimos la piñata de Elisa. Socia de natación de Nico. Fue una fiesta de hadas. Padrísimo.



Para seguir con la vibra delfinesca, miren quienes se fueron a disfrutar de Balandra esta Semana Santa. Si, así es… encima de la belleza natural, se adorna con delfines. No existe lugar más perfecto, gente, no existe.



Nico ha solicitado un baño de espuma todos los sábados. Específicamente le gusta el bubble bath de Glace Pear de Victoria Secret.




Es un placer informarles, que con la adquisición del imán de ‘Discovery Dolphins’ hemos llegado a los 60. Vamos por más!






martes, 3 de abril de 2012

Bomba de felicidad


Les presento a Scarlet.



  Ayer tuvimos una de las mejores tardes de nuestra existencia.


Cumplí uno de mis deseos en esta jornada llamada vida. A tan solo 20 minutos de mi casa, tuve un encuentro con uno de los animales más mágicos  y perfectos de este mundo... Ayer besé a un delfín.


Veo la foto y una sonrisa automática se forma en mi cara. Y cuando veo ésta, mis cachetes se forzan aun mas.


Los ojos de pistola y caras torcidas en la oficina se hacen añicos, cuando pienso que tendré estos recuerdos en mi memoria con mi hijo por siempre.  Y que importa si al regresar me encontré con 12 llamadas perdidas en mi celular? Que importa si hoy tendré que lidiar con todas las situaciones que no resolví ayer en la tarde? Que importa si cierro los ojos y veo esto.


Ver a Nico sumergido en fascinación y absoluta alegría es siempre mi recompensa.


Este pequeño es un pez más en el agua. Y a mí, se me sigue olvidando. Tenía mis dudas, pensé que los delfines le iba a imponer demasiado y que se iba a pegar a mi sin querer saber de mas… si, Dulce, SEGURAMENTE. Cuando tocó su turno de nadar solito al centro de la alberca, ni siquiera me volteó a ver. Agarró su sonrisa de oreja a oreja y empezó a patalear con 5 metros de agua salada bajo sus pies. Extendió sus brazos y cargó a su delfín. Y yo lo vi desde mi trinchera inmensamente feliz y satisfecha.


Es un verdadero espectáculo marino. De esos que te recuerdan que solo Dios logra creaciones tan perfectas. Un animal de eterna sonrisa… porque no?


Lo acariciamos, tocamos su piel una y otra vez. Aprendimos que nunca duermen, pues necesitan pensar para poder respirar. Ahora sabemos que ellos solo ven blanco y negro; si supieran el mundo de colores que nos hacen sentir.


‘Dolphin Discovery’ es un delfinario que se encuentra en la marina de nuestro pueblo paraíso. La diferencia con otros delfinarios es que aquí, los delfines están en su hábitat natural. Las ‘albercas’ son áreas acondicionadas en el mar. Hay que caminar por todo el muelle para llegar ahí y francamente, saber que ellos no sacrifican su hogar hace aun más placentera la experiencia.


‘Mami, bailé CON UN DELFIN!’ – me dijo Nico con la voz más emocionada del mundo, al terminar su actividad.


Entendí su sentimiento cuando fue mi turno.


Pasamos una hora inolvidable y maravillosa.


Hace algunos años, leí un libro que se llama ‘Profesión: mamá’. Altamente recomendable. Una de las cosas que se me quedó mas grabada, es la parte del libro que habla de los buenos recuerdos. Se ha comprobado científicamente que los niños –y en general las personas- que tienen un cúmulo de recuerdos fuertemente cargados de felicidad; poseen mayor capacidad de control y enfrentamiento ante las situaciones difíciles que se presentan en la vida. La autora recomienda, por ende, bombardear a nuestros hijos con el mayor número de experiencias verdaderamente positivas que podamos. Bombas de felicidad, les llamo yo.


Ayer, tuvimos una bomba explosiva de dimensiones nucleares para alimentar nuestro espíritu. What’s for breakfast? Dolphins, baby, dolphins.


Nico me hizo prometerle ahí mismo que volveríamos. Que Scarlet, Tritón, Shelly y sus otros amiguitos no irán a ningún lado. Que ahí estarán esperando por él.


Hace algunas semanas, cuando estuvo estudiando las profesiones en la escuela yo le pregunté que quería ser él cuando fuera grande. ‘Voy a ser playero, mami!’ – me contestó. Después me explico que los playeros son las personas que están en la playa y cuidan a los animalitos y recogen la basura y ven a los peces (yo por un momento pensé que quería ser parachutero o vendedor de chacharas). Cuando caminábamos de regreso a las instalaciones a recoger nuestras cosas, me preguntó: ‘Mami, los playeros también cuidan delfines, verdad?’- Por un momento no encontré sentido a su pregunta, pero luego capté a que se refería. ‘Si, mi amor, claro, los playeros también cuidan a los delfines’ – le dije muy segura. – Ah! Ok! Qué bueno! – me contestó con tono de alivio.

Tengo que confesar que la inclinación de Nico por el mar y todo lo que su inmensidad ofrece; me hincha el corazón. Saber que sus aficiones van más allá de los números y las letras, como es mi caso; me emociona. Las personas diferentes, aventureras, con gustos menos ortodoxos y tradicionalistas siempre me han causado admiración y fascinación. Yo soy un nerd de escritorio. Honestamente, jamás pensé que fuera a tener un hijo verde y orgánico, como le digo yo.

Fue un encuentro especial y único. Que espero que tengamos la oportunidad de repetir más adelante. Y me sentí privilegiada. Privilegiada de tener este mundo a escasos minutos de mi vida rutinaria. Privilegiada de haberlo vivido con mi hijo. Privilegiada de haber cumplido un deseo mas de mi bucket list.

lunes, 2 de abril de 2012

El Espacio de Cositas


Bienvenidos al ‘Espacio de Cositas’.

Decidí que la manera de sacudirme la mala vibra y la frustración de la semana este fin, sería poniendo manos a la obra en dos proyectos que ya traía maquilando en mi cabecita de sololoy.

Proyecto: Bievenida Pascua

Materiales: listones de colores, huevitos de hielo seco decorados, tijeras, cinta adhesiva, una escalera y asistente personal (Nico, en mi caso).





Lo primero es unir los listones con los huevitos, cortándolos con medidas diferentes al azar. Después, con ayuda del asistente, colgar los listones en el techo de su preferencia.

Voila!




Para completar la decoración, se puede añadir una corona conmemorativa en la puerta. Imperativo en mi casa. Traditions, people, traditions.


Proyecto: Lámpara para Nico

Materiales: fieltro de colores (medio metro es más que suficiente), tijeras, hilos de colores, serie de luces corta (yo use una de 10 foquitos).





Lo primero que hay que hacer es decidir las figuras a hacer. Nosotros decidimos estrellas y usé un molde para hacer galletas. Las letras, la hicea mano, respetando la medida de las estrellas para que se viera uniforme. Puntaditas dobles en cada figura. Insertar en los foquitos individualmente.

Voila!





Éxito rotundo. A Nico le encantó.


Gracias por acompañarnos, en este su espacio. Los esperamos en la próxima emisión.

domingo, 1 de abril de 2012

Sobre la paciencia

Ya es Abril. Mes de la Pascua. Nico ha preguntado por los ultimos 3 meses, que si ya va a venir la coneja. 'Todavia no, Nico, ten panciencia. La paciencia es una virtud'. - le digo. Eso le he dicho siempre, desde que nació.

Todavía no he decidido, si soy la persona MENOS indicada para decir ‘Ten paciencia’; o por el contrario, la MAS indicada. Por un lado, tuve paciencia durante dos largos años para que el sueño que ya he abandonado se hiciera realidad. 2 años… paciencia? Créanme, he aprendido a conocerla.

Por otro lado, pudiéramos decir que no tengo la calidad moral suficiente para decir ‘Ten paciencia’; pues tan no tuve la suficiente, que hace apenas mes y medio, me retiré de mi guerra. Supongo que es bien dicho que como una rebanada de pan, todo tiene dos lados.

Cuando leí esto, no pude evitar sonreír. Al darle vuelta a mi calendario para darle la bienvenida a este mes, me encontré con esta joya. Escrita por el audaz Vidyuthi, de 6 años de edad (Dios lo bendiga con su nombre):

‘I’ve learned to wait. I can even wait for five minutes.’


Todos deberíamos aprender de el. Eso es a lo que yo llamo AUTO-CONTROL.

Que Abril nos trate bien a todos.