lunes, 4 de octubre de 2010

Una nueva tradición

Una de las cosas que mas me gusta de que Nico ya no sea un bebito, es que cada vez podemos hacer más actividades juntos, en las que él está involucrado activamente.



Anoche, uno de los momentos que siempre imaginé se hizo realidad. Nico y yo pintamos nuestra primera calabaza juntos. Y será una actividad, que a partir de este año, se convertirá en tradición.


Darle la bienvenida a Octubre con una tarde entre pinturas y colores, nos hizo emocionarnos más aún por lo que está por venir.


El calor no nos quiere dejar, y mi pequeño todavía pisa descalzo los tibios adoquines en nuestro jardín. Pero sudando aún, entre los 35 y 38 grados de este desierto frente al mar, nos divertimos y disfrutamos diseñando y perfeccionando nuestra obra de arte.


Las tradiciones me empalagan, son un buen postre... un pedazo de mi esencia, pues son una herencia de mi madre. Conforman parte de la identidad de esta pequeña familia, que poco a poco con los años, ha logrado construir verdaderas costumbres. Tradiciones que nos unen, que nos hacen sonreír, que nos divierten y escriben en el libro de nuestra historia momentos de verdadera felicidad.

Pintando calabazas hemos coloreado los primeros días de éste todavía caluroso otoño, anticipando a nuestro paladar con los deliciosos sabores de las fiestas por venir.

Si... esa soy yo con corona de princesa. Por que no?

No hay comentarios: