domingo, 6 de noviembre de 2011

Bienvenidas

Este fin de semana le dimos la bienvenida a varias cosas. Con el cambio de estaciones (y de clima) también llegan actividades nuevas, regresos esperados y nuevas energías. Y aunque aquí, los cambios de estación nos llegan un poco desfasados y medio a destiempo; no dejan de ser buenos. En el aire empezamos a oler el fin del año y todas las festividades que llegan con este final. Se van algunas cosas, como las 24 horas de pies descalzos y las incontables visitas a la playa; pero en cambio, recibimos otras... como el mercado orgánico.



Este sábado, arrancó la apertura. Y ahí estuvimos para reiniciar nuestros picnics sabatinos, tirados en una mantita, comiendo antojitos mexicanos, disfrutando de la música de los hippies, absorbiendo la brisa fresca que da vuelta por las sombras de los arboles.


No importa a que hora o por cuanto tiempo vayamos, el 'jardín de los sueños' siempre nos hace felices.



Posee una magia especial, un efecto orgánico sobre los sentidos. Lo entrañábamos, y ahora, lo tendremos nuevamente por varios meses.



Bienvenidas sean también, las tardes agradables que terminan en postre y snack, después de las compras en Costco.



El clima empieza a permitirnos disfrutar de la hermosa vista que nos ofrece la Marina.




Y también, ya nos deja devorar deliciosos helados sin derretirse en los primeros 15 segundos.



Hoy domingo, despertamos a una mañana espectacular. Con puertas y ventanas abiertas, respirando aire fresco y silencio absoluto. Para Nico, un buen día comienza jugando a las pistas.




Y yo, trato de convencerme que estar arriba y alerta a las 7.30 am en domingo es algo bueno.



Hoy fue el primer día que pude disfrutar placenteramente de mi te verde calientito.



Y después, estas caritas fueron mi desayuno.


El clima estuvo perfecto para los proyectos de jardinería que teníamos programados. Parte de un plan ambicioso que traigo en mente para mi terraza trasera. Y así, le dijimos adiós a las plantas que no sobrevivieron el verano. Y le dimos la bienvenida a la vida y el color.



Algunas otras se quedan en enfermería esperando recuperación. Creo que sobreviviran... nosotros lo hicimos. Y mientras tanto, las flores nuevas llenan de buena vibra nuestro jardín. Y entre claveles, lilis y alcatraces revitalizamos nuestro espacio.


Y finalmente, me animé a comprar la casita con miel para el amigo colibrí. (Me daba miedo envenenarlo)



Hasta una planta de fresas conseguimos en el vivero. No se si logrará dar frutos, pero por el momento, me hace feliz.



Y un patio feliz con un clima perfecto, fueron el marco perfecto para una tradicional carne asada.



Después de mucho tiempo, volvimos a utilizar la mesa del jardín para darnos el banquete. Que incluyó hasta pesto orgánico del mercado.



Fue un fin de semana de bienvenidas; cálidas y esperadas como nos gustan. Noviembre empieza bien y pinta para mejorar. Buenas cosas están por venir en las próximas semanas, y nosotros? Listas para darles la bienvenida a nuestra vida.



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