Esperé durante 4 años para esto... Para cuando Nico empezara a dibujarnos juntos. Este fin de semana, los dibujos de mi mente, se transportaron a la manita de Nico y se convirtieron en una realidad.
(Nuevamente, Nico a la derecha, yo a la izquierda.)
Saben que es lo mejor de todo? Nos dibuja con una sonrisa, grande y clara. Y son estos pequeños mensajes de Dios, los que hacen que todo valga la pena. Nico es feliz, y en su felicidad, me encuentro yo. (También su papá, pero este post IS ALL ABOUT ME. Dibujos de familia completa, to come.)
No hay comentarios:
Publicar un comentario