Querido Nico,
Ayer domingo 2 de Marzo de 2014, sin saberlo cambiaste el
rumbo de nuestra historia dominguera como familia. Nos demostraste que las
esperanzas de volver a dormir más allá de las 6 de la mañana son POSIBLES Y
FACTIBLES.
Abrí los ojos a las 6.30 am esperando que en cualquier
momento, tus sutiles pasos empezaran
a escucharse. Pero los minutos transcurrieron, dormité nuevamente y al checar
el reloj, cuan sería mi sorpresa al darme cuenta que la hora marcaba las 7.45
am.
Me levanté y de puntitas me acerqué hasta tu recámara para
encontrarte así. (Foto con iphone para no hacer ruido con el click de mi Nikon)
Papá y yo hicimos el pequeño baile de la victoria y POR
PRIMERA VEZ desde que existe, fuiste el último en levantarte. ¡A las 8.15 de la
mañana!
Y sólo necesitaste hacer lo siguiente el día anterior:
Levantarte a las 6.15 am
Jugar, jugar y ver la tele
Ir con papá a mandados
Estar en la playa por 3 horas intentando surfear,
raqueteando con papá y corriendo como loco
Apurarte para bañarte y cambiarte en cuestión de 15 minutos
Ir a una piñata y no parar de brincar y jugar por 3 horas
Llegar a casa, bañarte y ver la tele hasta las 9.30 de la
noche
La combinación perfecta. Más domingos de éstos, solecito
mío. TE PIDO ENCARECIDAMENTE, más domingos de éstos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario