jueves, 26 de junio de 2014

Cosas de la vida real (Vol. XVII)


Llegó Max

Temprano por la mañana llegó Max el martes. Ya lo estábamos esperando, curiosos de cómo sería pero ciertamente seguros de que sería muy parecido a Leo. 



No nos equivocamos. Su parecido es impresionante. Parece que fue ayer cuando estábamos recibiendo a Leito, ahora, tiene su regalo para toda la vida. 3.800 kg de perfección y vida prometedora. ¡Bienvenido seas a esta familia, hermoso bebé! Felicidades amiga querida.



El talento

Como siempre lo digo, soy la fan #1 de las creaciones de mi hermano. Su talento simplemente me hace feliz.



Porque los cumpleaños se celebran

El acuerdo este año, era que no haríamos nada para celebrar el cumple de Luis en su día. Pues tenemos planes prometedores en donde pensábamos compensarlo. 



Pero algo dentro de mí me mueve con los globos y colores. La vida es demasiado espectacular para no celebrarla. Un buen sushi, té helado, pastel y música traicionaron el acuerdo pactado. Como debía ser. 




Llamadas y comunicaciones fueron recibidas. Las velitas se apagaron y los tres celebramos un cumpleaños más brindando por nuestras bendiciones y todo lo bueno que está por venir. 



 


Recíbeme siempre así.

Llegué hace un par de días, muerta y desquiciada después de 12 horas de trabajo. Y entonces, como siempre, salió corriendo por la puerta. Esta foto borrosa es lo único que pude rescatar. 


No importa que esté pasando en el mundo allá afuera, yo siempre tengo a esta personita llena de luz esperando por mí. Recíbeme así siempre, solecito, no sabes lo feliz que me haces.

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