jueves, 10 de marzo de 2011

Flori

Si conoces a mi hermana, eres una persona con suerte. Si no la conoces, te lo pierdes. Hoy celebramos la atinada decisión de Dios, de bajarla de sus terrenos y ponerla en éstos.

No me consta, pero estoy casi segura, que decidió venir a la Tierra antes que yo a tantear terreno; y cersiorarse, de que era un lugar seguro antes de hacerme las señales para llegar yo. Pues desde que tengo memoria, me ha protegido. No he pasado un solo día de mi existencia, sin su presencia en ella, y lo encuentro, sencillamente MARAVILLOSO.


El día de hoy, no compartiremos el pastel, ni la atención, ni los regalos; como lo hicimos en muchos cumpleaños. El día de hoy, la celebraremos en grande, todos juntos, como ella se merece.



Algo especial nos conecta; hay cosas que únicamente ella y yo entendemos. Hemos vivido juntas los momentos más felices, más confusos y más dolorosos de nuestras vidas. Me atrevo a decir, que ella es la mitad de mi cerebro, de mis emociones, de mi corazón. Simplemente, no funcionaría sin ella.

Mi hijo, es también suyo. Pues no sólo me ha ayudado a cuidarlo, también a educarlo, a mimarlo y protegerlo en su camino. El amor entre Nico y "Tu Tia Flor" es especial y único.



Ella no conoce el egoísmo, ni la pretensión mucho menos la maldad. Una de las mujeres más trabajadoras que conozco es mi hermana, así como también, una de las mujeres con menos cualidades culinarias.

Recuerdo cuando eramos niñas, yo tendría tal vez unos 9 años y ella 12 o algo por el estilo. La invitaron a una piscinada y yo me colé. Ella se quedó conmigo todo el tiempo, pues la alberca era demasiado profunda y me daba miedo. Tengo muy presente la escena en mi memoria, pues creo que ese día caí en cuenta, de que yo soy más importante para ella que muchas cosas... que cualquier cosa.



La mayoría de mis chistes locales, son con ella. Hemos hecho cada cosa tan ridícula, que tendremos que llevar a la tumba los secretos, si no queremos arruinar nuestra reputación. La mayoría de las veces que me he sentido perdida, ella me ha ayudado a encontrarme.

Si pienso en familia, la imagen que se forma en mi cerebro, es la de ella.



Querida Flori,

Creo que a lo largo de los años, ya nos hemos dicho todo. Hemos materializado hasta donde es posible, lo que existe entre las dos. Cualquier palabra que pueda ofrecerte para decirte lo que eres para mi, seria muy pobre. Pues lo que existe entre nosotros no es terrenal, es mucho más elevado, por lo tanto, no existe en nuestro lenguaje terrestre ese concepto.

Eres una mujer con demasiados excesos: belleza, inteligencia, corazón, voluntad, fuerza. Imagino que por ello, te empeñas a compartir y regalar tanto de ti a los que estamos cerca.

Te deseo a partir de hoy, otros 365 días de maravillas y aprendizajes (que después, tendrás que enseñarme). Naciste un día como hoy, para abrir el camino que después yo empecé a caminar. Hemos crecido y cada quien ha tomado su propia carretera; afortunadamente solo tengo que girar mi cabeza a la derecha, para poder verte.

Que la vida te conserve siempre tu sonrisa (y los hoyitos en tus mejillas al sonreír), tu deplorable manera de estacionarte, tu paciencia, tu terrible falta de talento para cocinar, tu letra redonda y perfecta, tu escalofriante manera de dormir como difunto, tu hermoso cabello largo y lacio, y por supuesto, tu amor por mi. (Sé que soy tu favorita).

Si mi amor pudiera concentrarse en un vaso de agua; mi amor por ti estaría haciendo un charquito a su alrededor. Feliz Cumpleaños!

miércoles, 9 de marzo de 2011

Papis de hoy

Ayer en el kinder, Nico tuvo su actividad anual de "Patrogimnasia". Básicamente, es una clase de deportes acompañados por los papás. (La "Matrogimnasia" fue hace un par de semanas, cuando Nico estaba muy enfermo, así que nos la perdimos).


El objetivo es reunir a los papás con sus pequeños, sacarlos de la rutina y ponerlos a convivir y divertirse un rato. Por supuesto, me colé para tomar algunas fotos de 3 de mis papás favoritos.


Y esto, me puso a pensar, en como los tiempos han cambiado. Y siempre decimos que para mal, que estamos peor que nunca... pero creo que hay cosas que a lo largo de los años, han cambiado para bien. Una de esas cosas, es la relación entre padre e hijo(a). El grado en el que la parte paterna se involucra.



Pues lo veo a diario; en el colegio, en las piñatas, en el super. Hoy por hoy, los papás juegan un rol mucho más activo y responsables en la formación de sus hijos. Son parte fundamental de sus días, y no se limitan únicamente a proveer lo material. Si bien, las mamás seguimos siendo el pilar en la educación de los pequeños, las que estamos siempre ahí para atenderlos; la realidad es, que a las mujeres que nos ha tocado formar una familia en este siglo, hemos sido testigos de la conexión emocional de nuestra pareja con nuestros retoños.


Yo no recuerdo que durante mi niñez, los papás de mis amigos asistieran a mis piñatas con ellas. O que fueran quienes los recogieran después de pasar el día en casa de una amiguita, o incluso, fueran los encargados de ponerles el uniforme por la mañana y llevarlos a la escuela. Esas son cosas, que vemos en nuestro tiempo; y aunque seguramente, hace 25 años también hubo uno que otro papá que lo hacía, la generalidad no se involucraba.



Soy una de esas mujeres afortunadas, que cuenta con un esposo involucrado. Que está al pendiente de su hijo, que le prepara el desayuno más de una vez por semana, y que todas las noches antes de dormir, se toma el tiempo de leerle un cuento. Y también, soy afortunada de conocer a más papás igual de buenos que el papá de Nico.




Es cierto, los hombres pueden ser más desprendidos. Su naturaleza los hace así. Pero también es cierto que los roles en la familia han evolucionado, se ha ido adaptando a las exigencias de nuestros tiempos; y hemos logrado, como sociedad, formar a padres ejemplares.


Como muestra, tengo a estos tres ejemplares. A los que veo a diario esforzarse para ser los mejores padres para con sus hijos. Los que me consta, han sacrificado mucho, por verlos felices. Son padres como ellos, los que deberíamos estereotipar.


El día de ayer, durante el ejercicio de patrogimnasia, cuyo objetivo es unir a los niños con sus papás; no sólo me encontré con padres comprometidos, también, observé con alegría la naturalidad con que manejaban a sus hijos. Dicha naturalidad y conexión, sólo se logra a través de la convivencia diaria; lo que me permitió comprobar que los papis de hoy, son definitivamente, los padres que nuestra desgastada sociedad necesita para mejorar.



martes, 8 de marzo de 2011

MUJER

A ti mujer, que lees estas letras:

No sé en que año se haya institucionalizado un día del calendario para celebrar a la mujer, más no me interesa. Si bien, seria prudente reconocerla todos los días, me agrada saber que a alguien se le ocurrió voltear los reflectores hacia el ser que da vida por lo menos, cada 8 de Marzo.

Por eso, hoy, quiero felicitarte por haber elegido ser mujer. Siempre he pensado que antes de venir a la Tierra, Dios da libre albedrío a nuestros espíritus para hacer la elección: ser hombre o ser mujer. Con la opción, nos entrega 2 documentos; en los que nos explica en palabras breves que puedes esperar siendo cada uno de los dos sexos.

Todas las que decidimos ser mujeres, somos valientes... no tengo que explicarte por qué, pues lo sabes. Sin importar tus creencias, tu nacionalidad, tus defectos, tus manías, tus flaquencias, tus miedos o tus limitaciones, desearía que hoy, al mirarte al espejo; te perdonaras. Te sonrieras, te pusieras un vestido bonito, pintaras tus labios y salieras con orgullo a disfrutar el día siendo mujer.

Pues, querida mujer, eres grande. Y seguramente, indispensable en la vida de por lo menos, una persona. Hoy, te pido que olvides los desprecios de aquel hombre que no te supo valorar. Te pido que no permitas que tener una llantita en tu cadera, te haga sentir fea. Hoy, te pido que tu prioridad seas tú misma... ya mañana, podremos regresar a nuestras habituales preocupaciones. Hoy, hazte tiempo, llama a tus amigas y celebren juntas el código de nuestro sexo.

Mujer, sé que sabes ser cruel con otras mujeres. Pero hoy, te invito a defender a tu colega de sexo a pesar de sus diferencias en pensamiento, en moda, en educación. Hagamos el ejercicio de usar las zapatillas de esa mujer, a la que juzgamos porque podría ser mejor. Tal vez, eso la haga mejorar.

Hoy, siente que eres bonita, siente que eres importante, siente que eres poderosa. Ya mañana, si como Cenicienta, tu hechizo se termina, será tu elección. Pero siendo tu colega, te dejo la puerta abierta. A que a partir de hoy, dejes de pensar que ser mujer es una condena. Pues si bien, he de reconocer, que no es sencillo; lejos de ser una maldición, ser mujer, sencillamente, es lo mejor que nos pasó.

Se mujer, y presume por serlo. Se mujer, y representanos bien. Se mujer, y llega hasta ese sueño que parece un punto lejano. Se mujer, y contagia esa energía que solo nosotros poseemos. Se mujer, y asume tu responsabilidad de ser tu mejor versión.

Hoy es tu día, y el mío. De nosotros depende, hacerlo valer. Felicidades mujer...

(Mujeres de mi vida, sin ustedes, soy un simple mortal más. Gracias por existir).

lunes, 7 de marzo de 2011

La vida es un carnaval

El sábado cumplí 29 años, y mi casa se convirtió en un recinto carnavalero. El objetivo de la fiesta, fue celebrar a las 3. Pero en realidad, la fiesta fue planeada para celebrar a mi mamá.




Tardamos toda una mañana en decorar, pero valió la pena. El techo se cubrió de dorado, verde y morado. Las mascaraas estaban listas, la rockola encendida y las ganas de festejar con familia y amigos siempre presentes.



Poco a poco, a partir de las 6 de la tarde, la casa se fue llenando de personas especiales. De amigos incondicionales, de esos que verdaderamente están ahí en las buenas y en las malas... y en los carnavales.


Los 90's nos invadieron a través de los no actualizados discos de la rockola, lo que transporto a la mayoría de los presentes a sus años mosos. Los flashes de las cámaras se disparaban por todos lados, y felices posamos con nuestras coloridas máscaras para el recuerdo.


Chicos y grandes nos divertimos, nos reímos y disfrutamos de la mutua compañía. Llegó la hora del brindis. Y yo, decidí levantar mi copa y brindar por mi hermosa mamita. Pues la noche del sábado, cumplí un sueño que me rondaba la cabeza desde hace un buen tiempo... Por fin, pude -con ayuda de mi hermana- organizar una fiesta para ella. Como una de tantas, que ella organizó para mi. SALUD por eso! (Con Martinelli's, no con Dom Perignon)


La noche estuvo llena de momentos especiales, apagar las velitas fue uno de ellos. Es increíble la magia que puede llegar a sentirse en una habitación, cuando un grupo de personas, cantan a coro y desde el corazón "Las Mañanitas". Las velas encendidas, una sonrisa gigante en los labios, 3 pasteles de 3 diferentes sabores y tres mujeres que se aman entre si, fueron el marco perfecto para esta bella tradición de cumpleaños.




Y esa noche, no pedí ningún deseo al apagar mis velas. Pues voltee a mi alrededor, y vi, que todo lo que podría desear, lo tenia conmigo en ese momento. A mi familia reunida y a mis amigos cantando con alegría y haciéndome sentir especial. Mi deseo fue cumplido, antes de apagar esas velitas.


Siguieron las poses, las mascaras, las carcajadas y la música por un largo rato. Poco a poco, los presentes se fueron despidiendo y al final de la noche sólo quedamos algunos cuantos. Llego la hora de afinar gargantas... He de decir, cantamos como verdaderos ángeles.



Solistas, duetos, cuartetos y mucha, mucha diversión. Mucho amor, mucha alegría, muchas desafinaciones.


Fui feliz. Canteee, bailee, me reí, brindé, abracé y fui abrazada. Me divertí como hacía mucho no lo hacia.



Gracias queridos amigos por acompañarnos. Tienen la maravillosa habilidad de convertir simples noches, en noches inolvidables. Empiezo el último año de mi segunda década de vida feliz, recargada, agradecida y renovada.

Mi cabeza ya empieza a planear la próxima celebración. Me es imposible no pensar en ello... vivo por este tipo de momentos!

Hablando de mujeres

Hace algun tiempo, recibí un correo de una amiga que contenía un artículo que hablaba sobre la mujer; redactada por un escritor latinoamericano (hombre). Entre muchas otras observaciones, él indica la importancia de la aceptación. Aceptación de nuestra vanidad, del síndrome premenstrual, los llantos, y nuestra peculiar inteligencia.

Enaltece la importancia de amarla y saber demostrarlo. Con detalles y con acciones, reconocer sus atributos únicos e imposibles de imitar por un hombre.

Me considero una mujer femenina, no feminista. Pero defiendo la idea de que este mundo gira adecuadamente gracias a la mujer. El ser humano femenino es el principio básico de lo que conocemos como humanidad. Y somos nosotras, las mujeres, quienes hemos creado la sociedad en la que vivimos (para su beneficio y su desgracia).

Me esfuerzo todos los días en darle un ejemplo congruente y convincente a mi hijo. Pues anhelo el día en que pueda escoger a una mujer ejemplar para compartir su vida. La realidad es, que las madres que tenemos hijos varones, estamos invirtiendo nuestra energía y nuestra capacidad para herencia de otra. De una colega de género, de especie, a la que delegamos la antorcha de nuestro hijo para su buena suerte o su desgracia.

Sueño con ver convertido a Nico en un hombre que rinda el tributo merecido a la mujer. Que las valore, las respete y las admire; y por supuesto, que aprenda a distinguir entre las buenas y las malas.

Querido Nico,

Cuando trates con una mujer, siempre ten en cuenta a tu madre. Trátala, como te gustaría que los hombres del mundo me trataran a mi. Demuestra tu amor y tu entrega siempre, pues encontrar una buena mujer, es encontrar un verdadero tesoro; y dejarla ir, es renunciar a la riqueza que su alma puede aportar a la tuya. La mujer será siempre el balance en tu vida, pues tu careces de algo que en ella abunda y viceversa; y esto aplica en todos los aspectos: en el amor, en la amistad, en el trabajo.

Sé cortés, sé fiel, sé tolerante. Unifica tus sentidos y aprende a disfrutar nuestro misterio. Hoy, soy yo la mujer más importante en tu corazón y me encuentro edificando el mejor concepto de mujer que puedo ofrecerte. Para que un día, en algunos años, tus cimientos sean fuertes y tengas la sabiduría suficiente para ser el mejor hombre que puedas ser para una mujer... que no seré yo.


Hablar de mujeres, siempre suena complicado. Pues lo es. No somos seres sencillos, pues si así fuese, no seriamos especiales. Nuestra magia radica en nuestra dificultad, en nuestro exceso de amor y a veces, falta de razón.

El autor del artículo, concluye así: "El hombre sabio alimenta los potenciales de su compañera y los utiliza para motivar los propios. Él sabe que, perseverando y cultivando a la mujer, él estará salvándose a sí mismo. Solo tiene mujer, quien puede con ella. "

Celebremos a la mujer no sólo mañana, sino todos los días. Feliz día de la mujer!