martes, 8 de marzo de 2011

MUJER

A ti mujer, que lees estas letras:

No sé en que año se haya institucionalizado un día del calendario para celebrar a la mujer, más no me interesa. Si bien, seria prudente reconocerla todos los días, me agrada saber que a alguien se le ocurrió voltear los reflectores hacia el ser que da vida por lo menos, cada 8 de Marzo.

Por eso, hoy, quiero felicitarte por haber elegido ser mujer. Siempre he pensado que antes de venir a la Tierra, Dios da libre albedrío a nuestros espíritus para hacer la elección: ser hombre o ser mujer. Con la opción, nos entrega 2 documentos; en los que nos explica en palabras breves que puedes esperar siendo cada uno de los dos sexos.

Todas las que decidimos ser mujeres, somos valientes... no tengo que explicarte por qué, pues lo sabes. Sin importar tus creencias, tu nacionalidad, tus defectos, tus manías, tus flaquencias, tus miedos o tus limitaciones, desearía que hoy, al mirarte al espejo; te perdonaras. Te sonrieras, te pusieras un vestido bonito, pintaras tus labios y salieras con orgullo a disfrutar el día siendo mujer.

Pues, querida mujer, eres grande. Y seguramente, indispensable en la vida de por lo menos, una persona. Hoy, te pido que olvides los desprecios de aquel hombre que no te supo valorar. Te pido que no permitas que tener una llantita en tu cadera, te haga sentir fea. Hoy, te pido que tu prioridad seas tú misma... ya mañana, podremos regresar a nuestras habituales preocupaciones. Hoy, hazte tiempo, llama a tus amigas y celebren juntas el código de nuestro sexo.

Mujer, sé que sabes ser cruel con otras mujeres. Pero hoy, te invito a defender a tu colega de sexo a pesar de sus diferencias en pensamiento, en moda, en educación. Hagamos el ejercicio de usar las zapatillas de esa mujer, a la que juzgamos porque podría ser mejor. Tal vez, eso la haga mejorar.

Hoy, siente que eres bonita, siente que eres importante, siente que eres poderosa. Ya mañana, si como Cenicienta, tu hechizo se termina, será tu elección. Pero siendo tu colega, te dejo la puerta abierta. A que a partir de hoy, dejes de pensar que ser mujer es una condena. Pues si bien, he de reconocer, que no es sencillo; lejos de ser una maldición, ser mujer, sencillamente, es lo mejor que nos pasó.

Se mujer, y presume por serlo. Se mujer, y representanos bien. Se mujer, y llega hasta ese sueño que parece un punto lejano. Se mujer, y contagia esa energía que solo nosotros poseemos. Se mujer, y asume tu responsabilidad de ser tu mejor versión.

Hoy es tu día, y el mío. De nosotros depende, hacerlo valer. Felicidades mujer...

(Mujeres de mi vida, sin ustedes, soy un simple mortal más. Gracias por existir).

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