Querido Nico,
El pasado 23 de Marzo, se cumplieron 4 años del inicio de tu identidad. Recuerdo como si fuera ayer, el día que el Dr. Pedro nos confirmó que esperábamos a un niño. Una noche antes, recuerdo que tu papá estaba lavando platos (en aquel departamento tipo estudio en La Jolla, donde vivimos antes de que tu nacieras) y yo, estaba recostada en la cama. Sabíamos que al día siguiente, nos enteraríamos de tu sexo.
Sabíamos que si eras niña, te llamarías Isa. Isabela, para ser exactos. Pero aun no habíamos concretado el nombre que te pondríamos si eras niño. En ese momento, no me preguntes por qué, vino a mi mente tu nombre... Nicolas. Nico. Y por alguna razon a partir de ese segundo, supe que tú, Nico, crecías en mi interior. Tu papá estuvo de acuerdo, le agradaba el nombre.
La mañana siguiente desperté entusiasmada para mi cita con el ginecólogo. Recuerdo y conservo la ropa que escogí. Me vestí de azul... un blusita color "baby blue" y mi capri de mezclilla. Accesorios acorde a la blusa, y sandalias también, acorde a los tonos.
Llegamos a nuestra cita, y ahí, mientras veíamos el monitor, el doctor nos dijo: "Ya quieren saber si es niño o niña?". Y respondimos que si. "Es niño" - dijo sonriendo. "Es Nico..."- le respondí con toda la emoción y el amor que pudo caber en mi.
(Marzo 2007. En la foto de la izquierda se observa una pequena lina apuntando hacia algo, he ahi...)
A partir de ese día, te esperé con ansias y te llamee por tu nombre. Baby Nico, te decían los agentes de ventas con los que trabaja en aquel entonces. Este fin de semana, te contemplé recordando aquel maravilloso día en el que me enteré que eras tu quien llegaría a cambiar mi vida.
Tres hermosos Marzos más han pasado, y he sido testigo de cada una de tus sonrisas. De todos tus cambios, de tu transformación de bebé a niño.
Marzo 2008
Marzo 2009
Marzo 2010
Marzo 2011
Esta es la historia detrás de tu nombre... una historia nada extravagante, nada profunda ni romántica. Pero segura estoy, de que estabas destinado a ser Nicolas. El día que naciste, alguien se dio cuenta que en el calendario se marcaba el día de San Nicolas. Cuando lo supe, sonreí, y volví a tener esa misma sensación que tuve aquella noche en la que tu nombre brotó inesperadamente de mi boca. Casualidad puramente, pues jamás basamos nuestra decisión en el calendario (ni sabíamos que nacerías ese día)... bien dicen: Las casualidades son todos aquellos milagros o coincidencias en los que Dios no firma con su nombre.
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