viernes, 2 de marzo de 2012

Feliz cumple, Dulcecito.

Tengo un gran amigo de la adolescencia, (que por cierto tengo mucho tiempo sin ver, y un par de meses sin hablar con él) que siempre me ha dicho ‘Dulcecito’. Recuerdo en uno de mis cumpleaños, no sé si cumplí 16 o 17, me regaló un cochinito rosa como de unos 6 o 7 centímetros de largo (que todavía anda por ahí entre los juguetes de Nico; excepto que él cree que es el cerdito de Toy Story); que tenía un botoncito en la pancita que si le apachurrabas, sacaba la cabeza. ‘Feliz cumple, Dulcecito’ – me dijo. Traía el cochinito conmigo siempre. Como que picotearle todo el tiempo me servía para sacarme la ansiedad. Lo perdí varias veces pero siempre lo encontraba. Me parece increíble que todavía sobreviva pero si, ahí sigue.


Henos aquí, disfrutando felices de nuestra vida estudiantil listos para arrasar con todo lo que la Bananiza nos ofrecía. (Bananiza = viernes de buffet de comida para caballos y todo el alcohol rancio que pudieras tomar en 4 horas... Si... no siempre fui la persona sobria-decente-perfecta que soy hoy, tengo mi pasado oscuro).



Anyways, desde entonces, cuando hablo conmigo misma, en silencio o en voz alta (como en las novelas, que Luis se ríe porque dice que la gente en la vida real no habla sola en voz alta), me refiero a mi misma como ‘Dulcecito’. En mis cumpleaños, me veo en el espejo y me digo ‘Felicidades Dulcecito’ y siempre recuerdo a mi amigo Roman (o Romy, como le digo yo) y espero su llamada. Nunca falla. Siempre me llama. Y siempre empieza con la misma frase ‘Feliz cumple, Dulcecito’.


Henos aquí el día de su boda, todavía en la decencia y sensatez.



Heme aquí 3 horas después. Ah... que buena bodachera. (Luis y yo nos perdimos para salir del Resort -Cerritos Resort- donde fue la fiesta... que solo tiene 2 calles y una salida. Y eran las 10 de la noche)



Dicho esto, voy al punto. Este año, decidí no hacerme un auto-regalo especial. En lugar de eso, decidí hacerme muchos, ja! Me volví un poco loca en línea y me compré muchas cositas con el pretexto de mis 30. Se siente TAN BIEN gastarte tu dinero en ti. Ya por fin terminaron de llegar mis pedidos. Les presento mi trigésimo regalo de cumple:


Voila! Supongo que con esto, pierdo mi derecho de quejarme con Luis con la trillada frase “no tengo que ponerme!” por unos días. Está bien, por una semanas. OK, por unos meses. La verdad es que quitando los algunos pares de zapatos que me compré en Guadalajara en Noviembre; no me había comprado gran cosa desde Noviembre del 2008. En el épico viaje de compras a San Diego con mis amigas-hermanas. Oh.we.had.fun.



Así que presumo con alegría que tengo ropa nueva! Y 4 pares de zapatos más.


Y collares. (La última vez que me compre un collar debió ser por ahí del 2006, en serio)




Ya sé que las cosas materiales no son importantes, y que no compran la felicidad. Whatever. Soy una persona deprimida con muchas cosas nuevas! Y si eso me proclama como una materialista. So.be.it.

Feliz cumple Dulcecito. Por adelantado. Estrena tus regalos.

1 comentario:

Beachys dijo...

Hermosa.. Muchisimas Felicidades!!..
Que Dios bendiga tu vida y la de toda tu familia... que la vida te dé todo lo que mereces para que seas muy feliz.
Te quiero mucho..
Happy Birthday Dulcecito..!!