Si hay algo que me hace siempre estar en pro de la
tecnología, redes sociales y demás bellezas cibernética; es sin duda, la
oportunidad que me da de poder sentirme un poco más cerca de las personas que
quiero. Específicamente con mis amigas. Mis chats con ellas, me pueden poner de
buen humor incluso en las peores de las circunstancias.
Hace algún tiempo que tenemos un grupo de chat en whatsapp, con
latitudes diversas que incluyen San Diego, La India, Guadalajara, D.F.,
Mazatlán y Cabo. Los comentarios llegan desfasados por los husos horarios, y
hay quien los lee 8 o 10 horas después. Hay quienes, los escuchamos sonar pero
si tenemos mucho trabajo, los ignoramos para en el momento de agarrar
nuevamente el teléfono, tomarnos con la sorpresa de que hay 327 mensajes no
leídos (es real, me pasó).
Esto es una muestra de lo que pasa en ese chat:
![]() |
| Modelándonos su nuevo look. Sin perder la oportunidad de expresar su gran amor por nosotras. |
![]() |
| "Ya me voy a dormir, les mando un beso." Y literal nos lo mandó. |
Por otro lado, y porque las mujeres tenemos entre otros
muchos talentos, el del multitasking; me aferro a mi querido msn aunque me lo
hayan deformado y mutado como Skype. Lo uso con personajes específicos durante
todas mis horas laborales. Porque afrontémoslo, estar pegada a una computadora
por 8 horas y no poder expresar mis sentimientos en el exacto segundo que
afloran en mi piel, me pone mal. Así pues, mantengo mis chats abiertos todo el
día. Recientemente, creamos éste. Una fusión de personalidades variadas, que
fueron lo mejor que me pasó durante mi carrera profesional.
![]() |
| Si, tengo delirio de persecución y por eso hice un rayoneadero. |
Me considero una vintage
lover, pero en cuanto a comunicación respecta, agradezco haber existido en
la época en donde la distancia se reduce a un chat.
Amigas mías, las amo.



No hay comentarios:
Publicar un comentario