Se acabaron las vacaciones. Despedimos a Bibi el jueves por
la tarde y poco a poco empezamos a ajustarnos para volver de nuevo a la rutina.
Dice Nico que dos semanas pasan demasiado rápido. Y eso que
sólo tiene 5 años. “Espera a que tengas
30…” – le dije. “¡¿TREINTA?! Ay mami,
ya voy a ser un viejito que tiene bastón…”- GRACIAS, MUCHAS GRACIAS.
El fin de semana fue de organización. Algo tiene Abril, la
primavera y el cambio de clima que nos inspira a limpiar y ordenar. A hacer
cambios divertidos. Hay remodelaciones para nuestra casa en puerta. Separamos
la ropa de invierno para guardarla hasta próximo aviso. Sacamos la de verano,
sólo para darnos cuenta de lo que ya sabíamos: Nico crece sin control. También
mis flores.
Hoy mi despertador sonó DEMASIADO temprano con el horario de
verano. Y la corredera habitual tocó a la puerta. Listos para volver a clases.
Listos para la recta final de Pre-pri. Planes interesantes se están cocinando.
Cierta energía llega con los cambios de estación. La temporada alta todavía nos gobierna pero en menos de lo que
pensamos, seguro empezamos a aflojar el paso. No puedo esperar. Es justo y
necesario. Que la semana nos sea leve.
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