jueves, 27 de enero de 2011

A la granja

Hoy, Nico tuvo su PRIMERA excursión escolar... básicamente, un viaje de estudios! Y por supuesto, yo no podía perdérmelo. Así que fui de esas mamás, de las "voluntarias" de los viajes... y la pasamos increíble. Muy temprano el transporte estuvo listo para llevarnos a la Granja Battaglia, y Nico desde anoche estuvo emocionado de saber que hoy visitaríamos a los animalitos.


Durante el camino, cantamos y observamos el camino de terracería. Es increíble como los niños tienen la capacidad de maravillarse ante practicamente cualquier cosa.



Llegamos y la aventura empezó. Primero jugaron a "Doña Blanca" para después entrar al corral de los borreguitos. En donde los acariciaron, corretearon y dieron de comer.


También visitamos a las cabras y a los patos, de los que aprendimos que solo ponen huevos una vez al mes, y generalmente son 12. Y mientras unos se distraían con los animales, otros corrían libremente por la granja.


También observamos a las avestruces. Y no sólo eso, sino que después, los niños tuvieron la oportunidad de ver un huevo de avestruz, tocarlo y comérselo!!! Se lo devoraron felizmente.


Después, le dieron de comer a los becerritos con biberón. Y finalmente, Miss Diana les contó un cuento de la granja para terminar la actividad y colorearon.


Hoy, fue uno de esos días en los que el recordatorio de que Nico crece pega fuerte... Que alegría poder ser parte de sus primeras excursiones, pues estoy consciente que después, a la última persona que querrá ver en sus viajes será a mi. Pero por el momento, mi presencia lo alegra y le da seguridad; y por eso, disfruto y aprovecho estas oportunidades.



Verlo aprender y descubrir cosas nuevas no tiene precio. Y que lo haga junto a sus amigos, es doblemente satisfactorio. No sé si estos chiquitines seguirán siendo parte de su vida en unos años más, pero hoy por hoy, son muy importantes para él. Conocí a varias de mis mejores amigas justamente a esta edad, y es día que seguimos siendo inseparables. Tal vez, sea ese el mismo destino para estos bebés.
Luciana
Tristan
Andrea
Gael
Diego (por supuesto)
Bella
Yo no recuerdo mi primer viaje escolar, pero estoy segura que no fue a tan corta edad. Pero las que alcanzo a recordar, fueron muy divertidas. Son esos días en los que la escuela deja el salón de clases, los libros y la rutina a un lado y nos invita a aprender con diversión. Me siento satisfecha hasta hoy, por las oportunidades que hemos podido brindarle a Nico en su educación a base de nuestro esfuerzo (de Luis y mio), pues se que no todos los niños gozan de los mismos privilegios. Mi mamá siempre me dijo que la única herencia que me dejaría sería mi educación y que por eso, invertiría en ella lo que fuera necesario. Mi madre estaba equivocada (raro el caso), pues me ha dejado una herencia mucho más grande que sólo mi educación escolar, me ha heredado el ejemplo de darle a mi hijo lo mejor y sobre todo, las ganas y la voluntad de ESTAR ahí para ser testigo de como lo aprovecha.

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