miércoles, 5 de diciembre de 2012

El árbol que habla

El viernes pasado, tal y como la tradición lo marca en el último viernes de Noviembre; caída la tarde nos dirigimos hacia Costco en busca de nuestro arbolito de Navidad.
 
 
Nico se toma muy en serio su papel como el buscador oficial. Y está convencido de que el arbolito perfecto susurra en su oído: ¡Nico, soy yo! ¡Soy yo a quien buscas! ¡Soy el arbolito de Navidad perfecto para tu casa!-
 
 
Entre broma y broma, tal vez sea cierto que el árbol le habla  y le dice cual debe escoger; porque efectivamente, escogió el árbol perfecto. “¡Este es, mami. Este me habló! -
 
 
Y queda prohibido cuestionar su elección. Es mi mayor deseo y obligación que crea en la magia. Especialmente, en la magia de la Navidad.
 
 
Este año, la ceremonia del árbol la hicimos acompañados de mi suegra y mi cuñado (mi hermana no cuenta, pues ella es parte de la tradición). Y pudieron asomarse un poquito en la ventana de nuestros días especiales.
 
 
Con su outfit muy propio a la ocasión (¡¿Cuáles eran las probabilidades de encontrar una playerita con este dibujo?! – I LOVE online shopping!), Nico esperó feliz a que montaran nuestro arbolito en su base ya anunciando que al día siguiente él levantaría a todos muy temprano para empezar a decorar.
 
 
Ah, es mi hijo, no puede negarlo.
 
 
Efectivamente, al día siguiente; Nico y yo dirigimos la fiesta desde muy temprano por la mañana. La música navideña tocando a todo volumen (Grinch Luis nos hizo bajarle con el argumento de que era muy temprano para despertar a los vecinos. Blah!), un nutritivo desayuno y todo el entusiasmo que encontramos fueron los elementos iniciales de todo un día de decoración.
 
 
Tuvimos dos nuevas adquisiciones este año. La primera, un calendario de adviento de madera con regalitos escondidos. Nico se despierta todos los días y baja corriendo a ver qué sorpresa hay en el nuevo cajoncito.
 

 
Y la segunda, estos duendes navideños hermosos y traviesos que ahora cuelgan de una extensión de luces que atraviesa la planta baja de mi casa.
 
 
Me encantan.
 
 
Tuvimos un equipo extendido de asistentes. Grinch Luis estuvo MUY feliz de compartir sus labores navideñas con alguien más.
 
 
Mientras, Nico explicaba muy elocuentemente a su abuelita Mica cada paso que había que llevarse a cabo en la decoración de la casa.
 
 

El mensaje de ‘Feliz Navidad’? Ahora lo armó él solito… y no me lo creo. Mi bebé que lee y escribe. Y es un chimuelo.
 
 
Nuestro árbol perfecto, se perfeccionó aun mas; pues para este 2012 estrenamos decoración y cambio de luces. Dejamos las luces blancas, y le dimos la bienvenida a los colores. Los colores nos hacen feliz.
 
 

Así pues, el momento cumbre. ¿Alguna vez les había dicho que me encantan las fotos del antes y el después? Pues sí, me ENCANTAN.
 
ANTES


DESPUES
 
La villa navideña, el nacimiento y todos las demás decoraciones que hacen de nuestra casa un rinconcito del Polo Norte se han instalado por las próximas 5 semanas de manera permanente. Mi casa huele a Navidad. El arbolito habló. Estamos listos. 
 

 

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