Esta es una
anécdota extremada extraña y ciertamente cómica.
Como todos
los sabemos, le tomo muchas fotos a mi hijo. Lo creas o no, mi cerebro tiene la
capacidad de reconocer en tiempo y forma las fotos que le he tomado. Mi sistema
de archivo es muy simple, tanto en mi mente como en mi computadora. Y tengo
todo separado por meses, semanas y fechas; con acontecimientos específicos,
desglosado por eventos. Diversas categorías. Etcétera. (Cuando leo esto me doy
cuenta que se escucha más complicado de lo que realmente es. O por lo menos lo
es para mí.)
Dicho esto,
es relativamente fácil para mí ubicar una foto especifica en el espacio sideral
de mi computadora. Y me es más fácil reconocer una foto de mi hijo en cualquier
circunstancia, sobre todo si la foto en cuestión la tomé yo misma.
El día que
llegamos a Mazatlán, me pareció ver algo familiar en un espectacular justo a la
salida del aeropuerto. Pero ese día nos habíamos despertado muy temprano, venia
distraída platicando y fue solo cuestión de microsegundos; por lo que adjudiqué
dicha familiaridad a mis alucinaciones diarias.
El domingo
que regresamos, le pedí a Luis que pasará lentamente delante del espectacular
del aeropuerto cuando estábamos por pasar por ahí. Resultó que no estoy tan
loca como parece. Y que no eran alucinaciones mías… El niño del espectacular,
era DE HECHO, mi hijo.
¿Close-up?
Claro.
¿Cómo llegó
esa foto al Gobierno Municipal? No tengo la menor IDEA. De lo que si tengo
idea, es que esa foto se la tomé YO, justo frente al Hotel De Cima, durante elverano del 2010. He aquí la foto original.
Días después,
mi papa me mandó una foto del mismo espectacular a mi celular preguntándome si
estaba alucinando o ese era Nico. Si… es Nico. Y por más que trato de pensar
como pudo haber llegado esa foto ahí, sigo perdida. Son de esas cosas que solo me
suceden con Nico.
“Soy yo!” – dijo Nico cuando se vio. Y realmente, no nos
quedó mas que reírnos.
Plagio por
internet? Es una opción. Tal vez debería empezar a marcar mis fotos. Aunque
seamos realistas, cualquiera que le sepa poquito al arte del photoshop se desharía
de mi watermark en segundos.
Moraleja de
la historia: Checa los espectaculares, nunca sabes cuándo encontrarás una foto
de tu hijo. Y si viajas a Mazatlán, observa detenidamente el espectacular al salir
del aeropuerto. Mi hijo te estará dando la bienvenida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario